viernes, 29 de noviembre de 2013

La grandeza de lo pequeño: Mézquita del Cristo de la Luz (Toledo) - La mística

Explicaba René Guenon, que lo que conocemos como Tradición, tiene como elemento más esencial la religión en su sentido más universal. La Tradición fluye como la civilización que la vió nacer. Enraizada con las gentes que la vieron nacer y que siguen sus principios,  cuando la civilización que la vió nacer desaparece, la Tradición vuelve a su origen celestial pero sigue viva. La tradición, vista así es la idea rectora de una sociedad, por la que se rige, los cimientos de sus principios espirituales. No hay duda de que la sociedad musulmana es tradicional y se rige por principios inmutables en el tiempo y en el espacio.

La arquitectura islámica desde los recintos sacros a la urbanización de sus ciudades, nació a la sombra de su más sagrada tradición. Consistente en la relación entre el cosmos, el hombre, y la propia arquitectura. De ahí que sus obras sean verdaderamente "un arte sacro" y en ella se plasmaron los principios metafisicos.

Estos principios metafísicos, se dan cita en la obra arquitectónica a través del espacio, la forma, la luz, el color y los materiales.

Cuando uno se adentra en el mundo místico musulmán, en su lectura, comienza a entender como esos buscadores de la sinarquía universal como eran los templarios y muchos otros cruzados, en sus élites más cultas, confraternizaron con el "enemigo". Y se "contaminaron" o "tomaron prestado", mucha de su sensibilidad, y conocimientos.

Creo que hoy en día, poca gente pondrá pegas cuando digo que el Islám absorvía todo el saber de cada pueblo conquistado y lo traducía a su propia forma de ver el mundo. El Islám, y con España como puente se convirtió en el faro que parió la Europa moderna, junto a judíos y monjes que iban de aquí para allá, buscando manúscritos para copiar de aquellos "demonios", que como muy bien capta una escena de Robin Hood, Principe de los Ladrones, cuando saca el catalejo y el inglés se asusta, dice aquello de "y vosotros  quereis conquistar el mundo".

Para el alarife o maestro musulmán, el arte, incluye la dimensión cósmica. El hombre occidental metido de lleno en la lógica cartesiana, olvidó la dimensión cualitativa de las formas. En el arte musulmán la forma y el espacio van de la mano. No es la materialización de las coordenadas abstractas euclidianas lo que ofrece un marco donde las formas son situadas, sino que ese espacio se define por los contornos que se encuentran en él. Un centro sagrado como la Meca o el Domo de la Roca, de esta forma polarizan todo el medio que se halla en torno a ellos. Son verdaderos axis mundi, ejes que conectan el cielo y la tierra, y en si mismos son "centro de la tierra". y condensan la energía a través del rito sagrado de las oraciones de los fieles.

El ritual de la oración, cinco veces al día condensa la energía de la mezquita que hace desarrollarse organicamente las ciudades. La Meca sería el centro supremo en la tierra de esta energía a la que le seguirían los demás recintos sagrados,  que serían polos igualmente de menor intensidad.

La arquitectura islámica crea en sus espacios unidad y síntesis, crea espacios para vivir para que el hombre desarrolle su vida cotidiana.

Esta mística va unida a los conceptos matemáticos y a la geometría, en Occidente perdimos esta forma de "matemágicas" es decir los cualitativo de sus conceptos repletos de mística y simbolismo que en el Medievo reinaba a través de la influencia de Pitagoras y la tradición hermética.

Para el musulmán, cada número posee un aspecto simbólico que lejos de ser imaginario es tan parte de la realidad como lo material que vemos y tocamos.

De esta forma cada número y figura en su faceta simbólica son un eco de la Unidad, y brotan como cualidades que ella contiene ayudándonos a trascender a un mundo superior.

El cuadrado de la Ka' aba, que se repite en patios y edificios, no es un cuadrado decorativo es un simbolo de estabilidad y totalidad, es un reflejo del Templo del Paraiso, del cual la Ka' aba es su imagen terrestre. El octógono, no es un recurso constructivo para colocar una cúpula circular sobre un cuadrado, sino que es un reflejo del Trono Divino que se asienta sobre 8 ángeles. Y la cúpula es un reflejo de la bóveda celestre, y del mundo infinito del espíritu, los cuales se representan con un círculo.

La arquitectura musulmana tiene otro principio, el de la luz, dice el Corán: "Alá es la luz de los cielos y la tierra", no es casualidad que la tierra en la que nace el Islám, es la tierra del zoroaastrismo. En la arquitectura islámica, la luz es el simbolo del Intelecto Divino y del Ser.

A la luz, le sigue el color, parte fundamental de edificios. El color representa la diversificación del Ser.

En una arquitectura musulmana, se dan cita la alquimia tradicional y otras ciencias.

Mientras que en la arquitectura europea predomina lo trinitario, en el Islám predomina lo cuaternario, y el cubo de la Ka' aba ( lugar que custodia el betilo que se tiene por fragmento del Paraiso.

Desde Al- Gazzali, a Ibn Arabí, lo bueno se identifica con lo bello, "Dios es bello y ama la belleza".
A la belleza divina se llega desde el interior, pero la belleza externa es otro camino para llegar a él, de ahí que el Profeta se rodeara de hermosos caballos, mujeres, perfumes. La visión de Dios a través de la visión de la amada y su belleza,  En el sufismo por ejemplo, la música, la escritura, la comunicación del saber son signos de la actividad divina y son de vital importancia.




jueves, 28 de noviembre de 2013

La grandeza de lo pequeño: La mézquita del Cristo de la Luz (Toledo) (Introducción)


El Arte Medieval no es sólo cristiano, también es musulmán y judío.  Menéndez Pidal, dejó claro que la Península Ibérica fue el eslabón que unió Oriente y Occidente, durante la época medieval. Gracias a la Escuela de Traductores de Toledo, circularon las ideas filosóficas, científicas y técnicas, entre ambos continentes. Las Cruzadas y las Ordenes Militares, también ayudaron a ese intercambio cultural


En España en la Alta Edad Media, los modillones, lóbulos, alfices que encuandran los arcos de herradura y los arcos polilobulados, bóvedas nervadas y la compartimentación espacial que se crea en un lugar como es la Mézquia Aljama de Córdoba, tuvieron su reflejo en San Miguel de la Escalada, Santiago de Peñalba, San Miguel de Celanova, Santa María de Lebeña, y San Millán de la Cogolla. Gracias al Camino de Santiago, esta forma de entender la arquitectura y la decoración llegaran a Aquitania, Normandía, etc.




Pero sin duda, lo más interesante de este "viaje" de ideas, lo encontramos en la catedral de Durham, a donde llegaran las bóvedas nervadas de la Mézquita de Córdoba, con una serie de paradas intermedias, cuyo primer hito es un pequeño edificio toledano que encierra un tesoro de ideas arquitectónicas. Nos referimos a la Mézquita de Bab-al-Mardum , que se convertiría con la magia toledana en las "mezquita" del Cristo de la Luz. El siguiente hito de ese camino, está en la Capilla Talavera de la Catedral Vieja de Salamanca, otro hito del camino a Inglaterra, será la torre vieja de la Catedral de Toledo y en el camino... encontramos también la torre de San Salvador de Sepúlveda, Santa Cruz de Seros en Huesca, San Martín de Arévalo en Ávila, la torre de Ayerbe, la Iglesia de Torres del Río o la Torrecilla de Cameros en Logroño. Todos ellos son eslabones de esa cadena cultural y artística que cruzará los Pirineos y que observaremos en la torre de la Abadía de Moissac o en la Catedral de Saint Bertrand de Comminges, hasta llegar a Normandía, donde los arquitectos normandos, llevaran las ideas a Inglaterra que procedían de Córdoba.
CATEDRAL DE DURHAM


La Edad Media es viajera, y el nombre del Camino es Santiago...

Esto que hemos comentado es la tesis, que sostenía E. Lambert, autor de "El arte gótico en España en los siglos XII y XIII".

Pero hay otras tesis, por ejemplo el Maestro Ricardo del monasterio de las Huelgas en Burgos, era inglés... más simple, pero efectivo.


Es triste que uno de los momentos más gloriosos de nuestra arquitectura, como es la que se desarrolla en Al-Andalus apenas esté documentada. Nos son desconocidos "los alarifes" de ese vasto territorio que sembró nuestro territorio de verdaderas joyas del Arte Universal.

Nada sabemos del magnífico arquitecto que diseñó la mezquita aljama de Córdoba. Nada sabemos del hombre que en tiempos de Abderraman I,  planeó un cuadrado casi perfecto para su planta y alzó sus muros sobre arquerías superpuestas que conformaron sus 11 naves, en apenas dos años. De acuerdo, aprovechó material de procedencia romana y visigoda pero aún así es un milagro. También se ignora todo del maestro que continuó la obra, y amplió la mezquita en tiempos de Abderraman II, aunque ya tenemos algunos datos de los supervisores los "nazirum", o inspectores llamados los eunucos Nasr y Masruk. También desconocemos el autor de su magnífico alminar en tiempos de Abderraman III, aunque la dirección honorifica recayó en el wazir y sahib al madina, Abd Allah b. Badr.

Este desconocimiento se debe a la humildad ante la omnipotencia de Allah, del pueblo musulmán.  Se subestima al arquitecto como creador, siguiendo los principios más puros de su religión y su estética.  Sin embargo conocemos todo de los arquitectos civiles, como los autores llegados de Bagdad y Constantinopla para alzar la ciudad palatina de Madinat al-Zahra. Así que existe un deliberado intento de silencio sobre los edificios religiosos. Aún así sabemos que el autor de la Mezquita Aljama de Sevilla Ahmad ib Baso, era de origen mozárabe toledano.

En un próximo post, continuaremos con la grandeza que encierra un edificio pequeño y humilde como esa Mézquita, riqueza simbólica y arquitectónica.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

La Orden del Temple: Introducción

Hay muchas cosas sobre la Orden del Temple que a fuerza de repetirse aunque no sean ciertas se han convertido en verdades absolutas.

Hoy no vamos a hablar de rumores, mitología o folklore pseudo-esoterico, vamos a atenernos a datos históricos revisados por especialistas en la Orden, y desde el más estricto punto de vista histórico como Helen Nicholson, Alain Demuger, etc.

Y aquí empezamos a aclarar conceptos, primero "Orden Militar", no es lo mismo que "Orden de Caballería". Siendo "orden militar"; algo nuevo y original, una idea que evoluciona tras el año mil y las cruzadas, por necesidad en Tierra Santa.

El origen de las "ordenes", está en Roma, en tiempos de la República, donde se crean las 18 centurias de caballería, dichas centurias están reclutadas entre patricios ricos, y a cada uno ellos se le otorga un "caballo público".  Así se forma la orden ecuestre, distinguiéndose de la senatorial. "ordo equester" equivale a "equites romani". Ya en tiempos del Imperio, a estos caballeros se les dan funciones administrativas y militares que el senado iba abandonando por negligencia, Así que en la Orden ecuestre se crea una elite al servicio del Estado, con el tiempo se fusiona con la orden senatorial y en el Bajo Imperio desaparece. Los frailes que han leido a autores clásicos, al dividir el mundo en tres ordenes, llaman a los guerreros "ordo equester".  Los romanos usaban el término "miles" para designar al soldado en general, pero no hay que olvidar que el soldado en su mayoría en el ejército romano era "infante" de a pie. El mando lo ejercen los magistri militum.  Según el Imperio caía, los soldados ejercen labores administrativas.

Ya en la Edad Media, la caballería se convierte en el arma principal de los ejercitos y los caballeros en el modelo de combatiente a imitar.

A partir del siglo XIV, las circunstancias que propiciaron la creación de las Ordenes Militares desaparecen y estas se adaptan y reconvierten  en organizaciones caritativas tal y como fueron en sus principios, en el caso de la Orden Hospitalaria. 

Uno de los errores más comunes es llamar al templario monje-guerrero, el templario no es un monje, es un religioso militarizado, con votos idénticos a un monje.  Admitir en el Concilio de Troyes, que un "monje" o religioso, podía usar armas, en una sociedad jerarquizada en tres ordenes bien diferenciados, supuso una auténtica revolución y para algunos era una monstruosidad.

El Cruzado por su parte, es un peregrino que va a Tierra Santa y se compromete que una vez allí no sólo visitará los santos lugares sino que los defenderá y liberará del enemigo sarraceno. De esta forma la violencia se sacraliza y surge la cruzada o guerra santa. Legitimar la guerra, cuando se lleva con recta intención, bajo autoridad legitima para defender inocentes y recuperar lo que es injustamente tomado es lo que lleva a declarar cruzada, la toma de los santos lugares o la Reconquista la Península. ( de ahí que atraiga a tanto caballero franco del norte de los Pirineos).

La evolución de esos cruzados, es decir, de esa "caballería de Cristo", da como resultado el nacimiento de las Ordenes Militares. La orden militar fue el marco institucional y espiritual de la realización de la "nueva caballería", tal y como dijo San Bernardo.

Cuando parte la primera cruzada, el Mediterráneo oriental se reparte de esta forma:

- El imperio bizantino, griego y cristiano,  al que los selyucidas acaban de golpear duramente arrebatandole casi todo su territorio en Asia Menor.

- Los selyucidas de origen turco, que toman el califato de Bagdad.

-El califato fatimí del Cairo, un califato chíi y cismático con la tradición suní. Los selyucidas les han arrebatado Palestina, aunque en 1098, los fatimíes tomaron de nuevo Jerusalén.

En el año 1098, Urbano II, llama el 27 de noviembre de 1095, a las gentes a las armas, para recuperar Tierra Santa. Esta es la Cruzada Popular, que se une a la Cruzada de los "barones", entre los que se encuentra, Raimundo de Saint-Gilles y Godofredo de Bouillon, en Constantinopla y avanzan a Jerusalén.

De forma cruenta y sanguinaria, se toma la ciudad, y se designa a Godofredo de Bouillon, duque de la Baja Lorena, como rey. Este rechaza el título y se lo cede a su hermano. Ambos mueren en un corto espacio de tiempo y se nombra un Patriarca mientras se busca otro candidato a Rey, a este patriarca le asisten 20 canónigos, que según Guillermo de Tiro " Godofredo de Bouilllon estableció en la Iglesia del Santo Sepulcro y en el Templo del Señor". Este TEMPLUM DOMINI, es la Cúpula de la Roca, es decir, la Mezquita de Omar.

En 1101, se habían contratado a 30 caballeros para defender el Santo Sepulcro, tal y como los había en San Pedro de Roma. Y muy seguramente entre estos caballeros, asevera Alain Demuger estuvieran los primeros templarios, basándose en la "Chronicle d´Ernoul et de Bernard le Tresorier", que complementa la de Guillermo de Tiro y Jacobo de Vitry. Según está crónica entre esos caballeros, estaba Hugo de Payns y Godofredo de Saint-Omer. Estos caballeros vivían bajo la tutela del Santo Sepulcro y de la limosna (sustento-comida) del Hospital.

Así que el Temple surge cuando unos caballeros rompen sus vínculos con los canónigos del Santo Sepulcro y su "huesped", el HOspital. Constituyendose un grupo independiente de religiosos laicos sujetos a votos monásticos de obediencia, castidad y pobreza.

Hacia 1120, y de una forma que los propios historiadores confirman "como mal precisadas" nace la primera Orden Militar que se autodenomina: "pauperes commilitones Christi Templique Salomonici", o sea "pobre conmilitones de Cristo y del Templo de Salomón".  Un grupo de hombres, decide someterse y obedecer a un maestro, seguir una regla inspirada en la del Cister y se comprometen a defender los santos lugares, los caminos que llevan a Jerusalén y a los peregrinos.
La Iglesia de Roma los legitima en 1129, en un concilio que se celebra en Troyes, bajo la presidencia de un legado papal que confirma la Regla. Tras este concilio San Bernardo de Claraval, que participó en dicho concilio de forma muy activa y que a la sazon está emparentado con varios de los miembros fundadores, escribe la famosa "De laude novae militia", o "Elogio de la nueva caballería".

Es decir que en ese momento se organiza Jerusalén, con una orden  litúrgica para los canónigos, caritativa para los Hospitalarios, y militar para los templarios. El Hospital queda reconocido en 113, los canónigos en 1114  y los templarios fundados en 1120 y reconocidos en 1129.

Alain Demuger, de nuevo dice que esos "principios dificiles", de 9 años, y 9 caballeros, es algo inverosimil, ya que a la Orden se le dona, la "joya de Jerusalén": las caballerizas del Templo y el "Templum Domini", además personajes como Fulco de Anjou, Hugo de Champaña,  estaban en sus filas. Así que según dice la crónica de Miguel el Sirio, "eran mucho más numerosos" aunque eso si, sin reconocimiento de la iglesia no había donativos externos.
Tras la gira europea de Hugo de Payns entre 1127-1129 y el Concilio de Troyes, regresa a Jerusalén con cuantiosas donaciones, caballeros y con el báculo de Maestre. A finales de 1129, los templarios participan por vez primera en un combate en las cercanías de Damasco.

Es normal que desde 1118 que nacen aproximadamente a 1129 que se confirman, algo deberían hacer y esto levante no pocas hipótesis que iremos viendo en sucesivos post.

Sabemos que hay una falsificación de un documento en 1180 para otorgar más antiguedad a la Orden del Hospital,  que copia la bula Milites Templi del Papa a los templarios.

A los hospitalarios se les dejaron custodiar castillos, en 1136, Fulco de Anjou, templario y rey de Jerusalén dona a Hospitalarios el castillo de Bethgibeli; y en 1142, el conde de Tripoli les dona el castillo del Crac ( entonces humilde) Según Alain Demuger, esto no demuestra que fueran militares, ya que la orden, podía acudir a la soldadesca. Un castillo era un enclave de poder, para colonizar, vigilar y explotar. En España, a los Hospitalarios, no se les considera orden militar hasta 1149, mientras que el Temple ya tenía presencia militar en Galicia en 1128 y en los 30 en Aragón. Y si nos atenemos a documentación, la militarización del Hospital no aparece hasta los estatutos de Rogelio des Moulins en 1182, en palabras de Alain Demuger, así como las estructuras militares de la Orden no se describe hasta los estatutos de Margat de 1203-1206. En 1180, el papa Alejandro III, les recordaba que se atuvieran a su misión primigenia de " cuidado de peregrinos" y que no participaran en hechos bélicos a no ser que el rey de Jerusalén les pidiese ayuda para la defensa del reino. No hay nada claro, pero el Hospital se debió militarizar entre 1136-1160,  es decir bastante después que el Temple.

La siguiente Orden Militar, fue la de San Lazaro que siempre mantuvo un vinculo privilegiado con el Temple, sobre todo entre los siglos XII y XIII. En Jerusalén se creó una leprosería bajo la advocación de San Lazaro, como en Occidente. Era tal la afluencia de templarios y hospitalarios, etc, que acabo militarizada. En 248, cuando se limitan los privilegios de las Ordenes Militares en Tierra Santa, menciona a San Lázaro junto a los templarios, Hospital y Teutónicos. En la segunda Cruzada, Luis VII, la donó bienes y cuantíosos ingresos, en Berry, que se convirtió en su nueva sede tras abandonar Tierra Santa.

Orden de San Lázaro y Temple, comparten la cruz griega-paté, la templaria es roja y la de San Lázaro es verde. La Orden del Hospital usó la Patriarcal de los  canónigos de San Agustín y la de Malta (explica Alain Demuger).        

Preguntas ¿Por qué una Infanta de España como Teresa, dona el castillo de Soure al Temple en 1128, un año antes del Concilio?
¿Que vinculaciones hay con San Lázaro y que sabemos de esta Orden en España?        




                                                                                                                                                                                                                                                          

martes, 26 de noviembre de 2013

La otra historia de los templarios

Habiendo pasado por la Universidad, tengo que decir que hablar del Temple, es darse con un hueso duro de roer. Hay autores que han desmenuzado documentos, y hablado de sus entresijos. Me refiero a Alain Demuger, Alain Desgris, Malcolm Barber, Marion Mellville, Raymond Oursel, Gonzalo Martinez Diez, Carlos de Ayala...

Son los autores "serios" que por más obras serias que escriben, no resuelven todos los enigmas que plantea la Orden del Temple. Y luego tenemos un ejército de "mitologos" del Temple, que aunque todas sus hipótesis no sean coherentes, si es cierto que aportan su granito de luz si uno sabe discernir y no se extravia en pos de fantasías. En este ejército de "pseudocientificos" podemos poner a gente que se toma en serio la investigación y que se ha documentado y aunque sus respuestas sean heterodoxas, y algunas incluso demasiado creativas, no dejan de tener algo o bastante de razón en el asunto.

En este grupo podemos poner a Michel Lamy, Louis Charpentier, Daniel Reju, Gérard de Sede, Juan G. Atienza, Xavier Musquera, Jesús Ávila, Ángel Almazán... Y es que adentrarse en la Orden del Temple, es adentrarse en un camino propicio para extraviarse a cualquiera que se aventure en ello.

Mi postura es que ni uno debe ser más papista que el Papa, y creer que sólo es verdad y hay presencia templaria si existe un documento, porque al fin y al cabo la historia la escriben los vencedores y nadie quería decir de donde procedía su legado, no fuera a tener que devolverlo. Ni todo es templario, ni todo templario era un Gandalf en potencia.

Pero si que es cierto que hay temas en  los que estos autores coinciden o piensan de forma similar, y que si una lee entre líneas la documentación o simplemente sale a patear esas "encomiendas", puede comprobar que es cierto que hay cosas que se repiten por toda la geografía  "templaria".

Tengo 44 años, y empecé a interesarme por los templarios por culpa de esos programas de radio y libros de Atienza que mi madre compraba, cuando yo apenas tenía  15 años.  Comencé mi carrera en el año 2008 y si bien tras cinco años de estudio, me he "descreido" de muchas cosas que ahora sonrío cuando las leo, también es cierto que como aficionada debo decir que la documentación es tan escasa, tan deformada y tergiversada,  por los que ganaron, que la documentación "seria", no responde a muchas preguntas y que  debo dar gracias a Historiadores como Manuel Castiñeiras, etc. que sin salirse de su camino científico y buscando pruebas "palpables" han dado la razón a autores como Atienza, sobre la presencia templaria en ciertos lugares y también le han desmentido en otros sitios. También es cierto que muchos historiadores en los últimos años, han esclarecido muchos "enclaves templarios"  que no lo son, de forma irrefutable y que para la literatura pseudo-científica no cabe duda de que son templarios y siguen repitiendo cual letanía, que tal sitio es templario y mágico, cuando está más que comprobado su relación con la Orden Hospitalaria o del Santo Sepulcro.

Pero como "pateadora" de caminos y buscadora de respuestas, tengo que decir que muchas cosas que leí hace bastantes años en obras de Charpentier o Lamy,  Atienza, etc., se repiten... me refiero a la repetición de determinados santos, presencia de leyendas, Virgenes Negras, toponimias que coinciden, evocaciones a la espina, presencia de túneles, etc. que hace que uno piense que después de todo, cuando el río suena, agua lleva, aunque no se pueda demostrar con un libro de Contabilidad o una donación.

Hoy por hoy , la investigación y presencia del Temple, en determinados lugares tal y como explica Manuel Castiñeira en un artículo que ya comentaremos, se debe hacer de forma indirecta, por la relación de determinadas familias con la Orden, etc.

Es de esta forma, que a lo largo del Blog, iré poniendo material científico contrastado y algunas de esas hipótesis que me llamaron la atención sobre la Orden en su momento y que pudieran complementar esas investigaciones serias o simplemente darle ese toque "mítico" y "romántico" a este blog.

Para diferenciar estos dos tipos de materiales, los artículos que provengan de investigaciones contrastadas se encabezaran con ORDEN DEL TEMPLE- INVESTIGACIÓN, y los de los estudiosos de lo esoterico y las simbologías, se encabezaran como MITOLOGÍA TEMPLARIA.

Por mi parte cruzaré los dedos, para que el proyecto del CSIC, cuyo enlace pongo a continuación,  pese a los recortes presupuestarios se retome y esclarezca de forma seria esos puntos oscuros de las Ordenes Militares de Jerusalén en nuestro país. Y que en un futuro no muy lejano tengamos ese inventario de las Ordenes Militares.



Europa y España, en el milenio

Fue un monje de Cluny, Raúl Glaber (985-1047) quien anunció en su obra "Historias", el comienzo del Románico:

"Parecía que el mundo, como sacudiéndose y liberándose de su vejez, se revestía todo de un blanco manto de iglesias. En aquel tiempos los fieles sustituyeron con edificios mejores casi todas las grandes iglesias de las sedes episcopales, los monasterios dedicados a los diversos santos y tambíen las pequeñas iglesias rurales".

Pese a todo el mundo era imperfecto, prosigue el autor:

" El hambre comenzó  a extender sus destrozos y pudo temerse la casi completa desaparición del género humano (...) Sobre todo, a causa de las inundaciones, no hubo manera de hacer la recolección".

España, se mueve a otra velocidad, tal y como explica Marcel Durliat, en su obra "España románica":

"En torno al año mil, la España cristiana no es más que un rincón aislado dentro de la Península Ibérica. Lo esencial del páis, tantos las fértiles huertas del Levante, como la opulenta Andalucía, o las inmensidades de la Meseta están en manos del Islam desde hace más de tres siglos, y los pueblos conquistados se han dejado asimilar por sus conquistadores, adoptando su religión, su lengua, sus costumbres y su cultura. Relegados a las montañas del Norte - Pirineos y Cordillera Cantábrica-, que los musulmanes habían cometido el gran error de despreciar, los últimos cristianos libres se organizaron en sus circunscripciones territoriales de horizontes frecuentemente limitados.

Pero todo este maremagum  :

HUMANISMO GRECOLATINO
IGUALITARISMO CRISTIANO
INDIVIDUALISMO GERMÁNICO-BÁRBARO
CIENCIA ARABE-PERSA-JUDÍA

Dará como resultado:
ECLOSIÓN DEL ROMÁNICO EN LA CIVILIZACIÓN CRISTIANA OCCIDENTAL, en torno al año 1000.

La ciencia de la antigüedad penetrará en Europa principalmente en los siglos XII y XIII, mediante los centros de traducción de Toledo (España) y Salerno (Italia), con anterioridad Córdoba y Bizancio, eran los dos "focos" de luz y pensamiento.

¿Qué es el Arte Románico?: Arte cristiano de una sociedad medieval teocentrista

Es un arte cristiano y el cristianismo toma de los filósofos griegos y romanos los conceptos fundamentales de su estética, aunque remite todos estos valores a Dios, y todas las actividades humanas a fines sobrenaturales. Resumiendo se puede decir que absorve estas ideas:

- De Platón: la belleza espiritual y el idealismo

- De los Estoicos: La belleza ascética y ética

- De Plotino: La belleza de la luz y del mundo

- De Pitágoras: La belleza como proporción

- De Aristóteles: La concepción del ser (bueno, bello y verdadero) , el realismo

- De Cicerón: La concepción de la retórica

- De Horacio: La concepción de la poesia.

- De Vitrubio: La concepción de la arquitectura

El románico es un  ARTE EUROPEO, que nace en una sociedad medieval europea  que es TEOCENTRICA.

El teocentrismo, nos dice que prevalece el poder espiritual sobre el temporal, y estuvo presente en Egipto, la antigua China, India...

J. Huizinga dice:

"No hay cosa ni acción en la Edad Media que no sean puestas continuamente en relación con Cristo y con la fe. Todo se dirige a una interpretación religosa de todas las cosas".

Por su parte, C.R.S. Harris, en su manual de la Universidad de Oxford, continuamente reeditado, comentó:

"La Iglesia, y sólo la Iglesia, a través de la confusión de lo siglos VI, VII, VIII, sostuvo encendida, aunque debilmente, la antorcha de los conocimientos. Fue el único transmisor de todo lo que quedó como herencia de la antigüedad clásica y sólo ella salvó a la humanidad, no solo del infierno, sino del salvajismo.  Y la realización de este hecho, no importa cuan vaga y  medio inconscientemente aprehedido, dio a la mente medieval su unidad y su caracter distintivo. El pensamiento de la Edad Media era, pues esencialmente teocentrico y los mayores de los pensadores medievales eran todos ellos teólogos; tan pronto como dejó esto de ser verdad puede decirse que el Renacimiento empezó a nacer". EL LEGADO DE LA EDAD MEDIA

Por eso con el teocentrismo vigente en la época medieval, aunque hubo obras civiles, es un arte fundamentalmente religioso. Según Iglesia y Estado se iban separando, el teocentrismo comenzó a caer ( siglo XIV).

La sociedad medieval, es una sociedad en la que las autoridades eclesiásticas sostienen que:

- la filosofía debe servir a la teología

- El Estado debe servir a la Iglesia

- El emperador debe servir al Papa

Es tal la guerra de poder entre Estado e Iglesia que desembocará en la "Querella de las investiduras", que concluyó en el año 1122, mediante un principio de acuerdo, entre la iglesia y los poderes civiles, en cuanto a sus competencias.



Los rituales secretos de los maestros canteros: La Tradición

Mucha gente cree que eso de los sacrificios humanos es cosa de la América Precolombina... bueno los celtas lo practicaban y muchos pueblos europeos.  Y parece que los primeros canteros, también. Cuenta la tradición que en la antigüedad, cuando se disponía a crear un templo se hacía un sacrificio humano. Este se hacía en el punto equidistante de las cuatro esquinas del edificio. Esto se realizaba para evitar que el templo se derrumbase, con el paso del tiempo el ser humano, pasó a ser un gallo negro. Este se sacrificaba en honor de las deidades subterráneas cuyos dominios serían violados al excavar los cimientos.

El sacrificio se practicaba de noche, de manera sigilosa y secreta, que era una forma de pedirle excusas a la Madre Tierra. Tras la muerte del gallo, se colocaba y consagraba la primera piedra en un hoyo excavado para este fin en el centro de la obra. A esta piedra se la llamaba "la piedra angular" o "piedra cimera". Y representaba simbólicamente el punto más alto del futuro edificio. Después se vestía de blanco una mesa rectangular y se elegía a uno de los Hermanos "masones" para que interpretara el papel de víctima propiciatoria, tal y como se realizaba en los tiempos pasados. Seis hombres levantarían el bloque de piedra sobre su cabeza, tras lo cual se procedía a un examen con plomada, escuadra, y compás. El sacrificado diría las palabras secretas del ritual en las que destacaba la entrega de su vida,  para garantizar que el edificio sería solido y se mantendría en pie por siempre.

Este ritual que viene de los tiempos paganos, aún se conserva de alguna forma en la tradición cristiana. Es la tradición de la "piedra del ara" en la tradición latina o la "antimensión", de la iglesia oriental, en la cual debajo de la piedra se colocan cenizas de santos, o algún tipo de reliquia.  También viene de esta tradición, la costumbre de "izar la bandera", esto quiere decir que durante la obra no hubo desgracias personales, aunque se ha perdido el sentido sagrado y  simbólico primigenio.

A la "piedra angular", le seguía el simbolismo de la "piedra cúbica", la de la "fundación" por ser una de las cuatro que se colocaban en las futuras esquinas del edificio. El ritual de la "piedra angular", era con el objeto de "insuflarla vida" para que el alma de la piedra despertara. Este ritual de los maestros canteros medievales, estaría relacionado con la creación del hombre de barro, es decir que estamos formado de tierra o piedra, y Dios nos insufló vida. En él la piedra, sería un símbolo de los propios canteros.

La tradición del ritual, proseguía con la inauguración de la "primera piedra", por medio de tres maestros constructores. Para dar comienzo a la obra, el número era de siete y finalmente nueve constructores consagraban el recinto . Esta serie de pasos calculados y medidos al milimetro, configuraban un espacio sagrado, con un aura magica, inmerso en una energía cosmo-telurica que lo hacía especial, poseedor de una vibración misteriosa que abriría las puertas del cielo, al hombre "trascendente".

El ritual además estaba acompañado de invocaciones, palabras secretas y gestos corporales, y un recorrido alrededor del edificio, a modo de deambulatorio. De esta forma se representaba en las distintas etapas de construcción como la tierra profana, se transformaba en tierra sagrada. Una vez el recinto era sagrado, estaba preparado para que las hermandades de constructores comenzaran su labor. No hay duda de que los maestros canteros jugaban con el conocimiento transmitido desde tiempos pretéritos de las "wouivres", o "venas de dragón". Hablamos de energías telúricas, y remitimos al profano al trabajo de Blanche Mertz, que dirigía el Instituto Geobiología de Chardonne en Suiza, y a su obra "Pirámides, catedrales y monasterios". Dicha autora, viajó por el mundo, y los recintos sagrados, analizando el suelo, la composición de rocas, las energías, el magnetismo terrestre, presencia de aguas subterráneas y las conclusiones son dignas de leerse pues es un trabajo científico, a tener en cuenta.

Al igual que en la Alquimia, la "cantería",  era una iniciación y el trabajo de la piedra bruta, su tallaje se asemejaba al trabajo que en la vida hace el ser humano para perfeccionarse. Para los Maestros constructores, la "piedra bruta" era la "materia prima" era el cáos, microcósmico o macrocósmico ese cáos, debía pulirse, para que se obtuviera la perfección de la "obra". Es decir que la cantería y su iniciación se asemejaba mucho a la alquimia que al eliminar las impurezas de los metales, para obtener oro, transmuta el alma del alquimista. De esa forma el ser humano trasciende a la Luz. De esta forma el "aprendiz" reconocía que él era una "piedra en bruto", que era preciso trabajar. El paso de "Aprendiz" a "compañero", se hacía con la simbología del mallete y la escarpia. Eran la energía creadora, lo masculino y lo femenino. El mallete simbolizaría el principio masculino-creador y la escarpia el recipiente-femenino. Las herramientas  necesitan ser afiladas constantemente en el trabajo, y esto representaría que la vida está llena de obstáculos que debemos "afilar" mediante nuestras virtudes para evolucionar y mejorar como personas. Aún hoy en la "masonería operativa", la escuadra representa la materia, la plomada el equilibrio y el compás la espiritualidad.
Una vez que el aprendiz, finalizaba el trabajo, habría dejado de ser una "piedra bruta", se convertía en "piedra cúbica", estable y solida. Para ello los compañeros y el maestro, habrían pulido la matería y afilado las virtudes, mediante experiencia, tesón, obediencia, humildad, voluntad y concentración. Todavía la Francmasonería, heredera de la masonería medieval, nos dice "cada hombre debe tallar su propia piedra".

Antes de terminar comentar que el tema de sacrificios para fundar edificios, es tratado en su Historia de las Religiones por Mircea Eliade. Y hay un trabajo muy interesante, disponible en la red "TRES CASOS DE RITUALES FUNDACIONALES O PROPICIATORIOS EN CONSTRUCCIONES DOMÉSTICAS EN EL
ALTO IMPERIO ROMANO. ¿LATINIDAD O INDIGENISMO" de  Arturo Pérez Almoguera de la Universidad de LLeida, donde explica como en varios yacimientos arqueológicos, en "casas particulares" se han hallado fetos y niños, animales, etc. para el ritual de fundación.


lunes, 25 de noviembre de 2013

Secretos de los canteros medievales.

Desde tiempo inmemorial, el oficio del maestro cantero apareció como algo enigmático. Rodeado de un aura misteriosa el cantero o constructor de iglesias y catedrales, se nos presentaba como un sabio conocedor de los secretos del Universo. Dichos secretos habían sido heredados de su maestro que en una cadena inmortal se habían transmitido durante generaciones y generaciones.

Sabemos por documentos que nos han llegado que algunas corporaciones guardaron los "secretos de su Arte". Dichos secretos del "magister murii" estaban relacionados con el conocimiento de los métodos geométricos necesarios para trazar el proyecto del edificio, de forma que "partiendo tan sólo de la justa medida, la escuadra y el compás".

Estas formas geométricas, habían sido ya buscadas en el Arte Clásico y reflejaban las proporciones celestes, en la arquitectura ideal (Arquidamante), en la escultura real (Polícleto), la música ideal (Pitágoras). Siendo la fuente principal de las ideas estéticas medievales las que encontramos en los tratados técnicos que transmitió Boecio, quien en su Aritmética resume a Teón de Esmirna y a Nicómaco de Gerasa y en su Música, basada en Euclides y Ptolomeo.

Un magister, podía levantar una iglesia, sin proyecto, sólo con la ayuda de la escuadra y el compás. El secreto de como lo hacía, se mantuvo durante muchos siglos, lejos de los oídos profanos, aunque se dieron divulgaciones "parciales", en trabajos como la obra anónima Pratike Geometrie, en dialecto picardo o el Cuaderno de notas de Villard de Honnecourt, que desvelaba algunos secretos del oficio, relacionados con temas elementales de Geometría.

La" justa medida" a la que hacían referencia los tratados, en la España Medieval se trataba del pie romano ( 30 cms.), la vara de Burgos (83,58 cms.), el pie de Teruel (25,60 cms.) el pie de Alicante (30, 4 cms.), este último parecido al pie inglés (30,48 cms.). Como ejemplo decir, que las catedrales de Santiago y León, siguen la justa medida del pie carolingio (32,16 cms.) la de Toledo, el pie capitolino (29,57 cms.). Las catedrales de Burgos, Salamanca, Segovia o Sevilla utilizaron el pie castellano (27,86 cms). Y fue ya Felipe II, que en un edicto del 24 de junio de 1568, impuso para homologar edificios, "la vara castellana que se ha de usar en todos estos reynos, sea la que hay, y tiene la ciudad de Burgos".

En fin, a partir de esa "medida cierta", el maestro debía desarrollar sólo con compás y escuadra todas las magnitudes del edificio para la planta y el alzado, sólo por medios geométricos. Este conocimiento de determinar las proporciones, esencial para realizar la obra, era considerado "secreto profesional". Aunque autores como Roriczer, divulgaron parte de los secretos, y como a partir de un cuadrado se podían generar rectángulos al trazar una diagonal de medio cuadrado (la sección aúrea).

Guardar estos secretos de oficio es el origen de la masonería y sus logias, ya que la masonería se define como "asociación secreta de masones" y se remonta a estas confraternidades de albañiles que se diferenciaron de los albañiles vulgares.

A continuación os dejo con marcas lapidarias identificadas en su esquema geométrico  en la Catedral de Toledo, publicadas por la UNED.


El origen de las marcas de cantería

Las marcas de cantería más antiguas que conocemos datan del 2.200 a.C, en el Antiguo Egipto, también se han hallado en los muros de las ciudades persas de Ekbatana y Persépolis ( 700 a.C.), en la antigua Grecia y Roma. Aun seguimos sin saber, si todas son firmas individuales o colectivas de cantero, marcas auxiliares de posición de cada piedra o si tenían otra finalidad.
El precedente de las marcas lapidarias medievales son las marcas de los canteros que encontramos en los lapidarios romanos que se usaron en Bizancio. Podemos ver marcas de cantería en la cisterna de las Mil y una Columnas de Constantinopla, en Santa Sofía, en la Iglesia de San Juan de Éfeso, en el teatro de Nicea.
Las marcas no sólo eran usadas por los Collegia, sino también por las corporaciones de oficios de las legiones. En el Registro de Inscripciones del Rhin, está recopiladas las marcas de los ladrillos con las que se indicaba el cuerpo de la legión que los fabricaban. Para ello se grababa la cifra de la legión o de la "vexillatio" y el nombre de los obreros (figuli) o de los jefes militares ( magistri figulorum) que trabajaron en su preparación.

En el siglo XI, en Europa hay ya un sistema complejo de signos lapidarios, aunque será a partir de la segunda mitad del siglo XII cuando aparezcan masivamente en edificios emblemáticos.

Los signos lapidarios proliferan de los siglos XI-XV y a partir de la Edad Moderna son pocos los edificios donde encontramos marcas lapidarias.

En el siglo XIX, comenzó su estudio y al principio se les atribuyó una interpretación vinculada con la Astrología, la Alquimia o la Magia, o se creían que eran signos pertenecientes a los origenes de la Masonería.

En 1893, Viriato Díaz Pérez escribió en su obra Misterio de las catedrales góticas, lo siguiente:

              "En cuanto al por qué los empleaban (los signos) los artista medievales, puede explicarse de               este modo: la mayor parte de ellos pertenecían a las Ligas Masónicas. Ligas que formaban                 un á modo e Iglesia de Geometras entre los cuales había algunos exclusivamete filósofos y                  místicos cultivadores de las llamadas aún hoy ciencias ocultas. De estas relaciones de unas                  escuelas con otras viene que se mezclasen y confundiesen muchas veces símbolos distintos.                 Así los masones adoptaron emblemas de la cábalay y así los constructores y artífices los de                     masones y hermetistas".

Viollet-le-Duc (1813-1879), afirmaba que las marcas eran simplemente firmas de los canteros y Puig i Cadalfach ( 1867-1956), añadió que estos signos eran colocados para que los canteros se responsabilizasen de su trabajo y  así poder contar el maestro cantero el numero de piezas que realizaba cada operario. Juan Dominguez Fontela en 1935, aportó un documento encontrado en la catedral de Santiago en el que Alonso de Gontín se querellaba contra el aparejador y decía: "porque no escribía las piedras con el marco de su marca".

Actualmente los avances de la Gliptografía, nos explican que la primera interpretación no es correcta pero que si ciertamente se tomaron imágenes de la Religión, Astrología, Magia, etc.

Los investigadores aseguran que la mayoría son simples firmas, pero hay algunas verdaderamente díficiles de explicar. En el Libro de la Logia de Graz, aparecen los signos de cada cantero, así como libros de estatutos en los que se obliga a cada masón a colocar su signo en el trabajo realizado. En el Castillo de Loarre, encontramos la firma de "Sancius", en un sillar, y luego se repite la "S", por muchas piedras del edificio

Aparte de las firmas de los canteros en los edificios pueden aparecer otros signos. El sistema Lecotté, los clasifica en signos de la cantera, signos ligados a la construcción ( firmas y utilitarios) y los de transeúntes, como presos o monjes los denominados "graffiti".

Os dejo con marcas lapidarias vinculadas a la Orden del Temple en el Camino de Santiago:




Prólogo al Arte Español Medieval

Desde que cae el Imperio Romano, hasta la llegada de los Reyes Católicos, discurre el Arte Medieval Español.  El periodo que va desde esa caída al año Mil, es una etapa bastante movida, repleta de movimientos y conmociones históricas y artísticas. No se porqué, esta etapa de nuestra Historia, está infravalorada, pese a ser una de las más prodigiosas con respecto a la evolución artística. Pués es precisamente en este periodo cuando se crean los cimientos de lo que será nuestro más auténtico y genuino arte español. Será en ese fragmento de tiempo cuando quedará superado el mestizaje pre-romano y la Hispania romana.


Le pese a quien le pese es el Regnum Visigotorum y más tarde el Regnum Asturorum, quienes serán la base de nuestro mundo propio hispano, al que se sumaran en la época de repoblación y reconquista,  y que verá frutos durante el siglo X, en las joyas del mozárabe hispano, hijas de la confluencia de lo occidental y los influjos orientales, a través de árabes, mozárabes, conversos y judíos, que dibujarán nuestra creatividad más genuina que dando forma a todo el arte medieval y posterior.

Son cinco siglos de hipótesis y discusiones por parte de los Historiadores,  pero que conforman una rica etapa creativa y de rupturas y de momentos de parada provocados por crisis, como la caída de Roma, la invasión goda, la conquista árabe  y la Reconquista.

El arte medieval hispano, comienza en el último tercio del siglo V, con la llegada de los visigodos.  Sin discusión, es el más culto y romanizado de todas las ramas indogermánicas que tras su llegada a Hispania, irán poco a poco creando el reino más poderoso de su época en Europa. Una Europa que tras la caída del Imperio se divide y subdivide, se reparte en definitiva entre caudillos y reyezuelos, entre los que podemos contar los ostrogodos, longobardos, merovingios, bávaros, sajones y anglos, etc., etc.. Un ambiente bastante movido que se contrapone al Regnum Visigothorum unificado. Un reino fuerte y unificado, con monarquía electiva de connotaciones germanas pero que se mantiene durante tres siglos, como prueba de su poder y fuerza. Un reino, con una capitalidad, que es Toletvm, verdadera "Urbs Regia", con una corte que emula a la de Bizancio, y que es indudablemente junto al Imperio Bizantino en Oriente  el otro gran poder de sus tiempos en Occidente.

Y este punto de nuestra Historia, del que deberíamos sentirnos orgullosos, casi nunca es resaltado tal y como explica Fernando Olaguer Feliú.

Por más que se escriba y reescriba la Historia, al servicio de la Reconquista o de las Autonomías, o de los tintes independentistas que soplan ahora en nuestro país, en estos tiempos de crisis moral, democrática y económica. Por más que se insista en repetir que eran una minoría visigoda de apenas 250.000 personas frente a una masa de varios millones de hispano-romanos,  con los que no se quería mezclar, al menos al principio, pues estaban recelosos y distantes. Lo cierto es que a finales del siglo VI, se debió producir una fusión tras la conversión al catolicismo romano por parte de estos, abandonando la herejía arriana. Pues ya en el Liber Iudiciorum (unificación del Derecho) ya no se habla de "godi" y "romani", sino de "hispani", termino que a la vista de las leyes, nos habla de una unificación social-racial al menos entre los cristianos de la Península. Y además existe otra pregunta ante las dudas que plantea la más reciente historiografía, y es que sino caló en nada el "visigotismo" porque se sentían nostálgicos, los refugiados del Norte, como para crear un arte de inspiración aúlica de la corte toledana en el exilio.

Arte Visigodo, arte de hondas raíces romanas con pervivencias de la iconografía paleocristiana, y enriquecido por las influencias bizantinas y la propias aportaciones godas. Un estilo único en Europa, que abarcará, arquitectura, escultura, joyería, metalistería, vidrio, cerámica... Con un auténtico programa iconográfico propio al que nadie debería restarle importancia.

Así que en el Reino Visigodo, se desarrolla el primer arte medieval hispano y a este le sigue un segundo estilo, fruto del anterior y las influencias que llegan de más allá de los Pirineos, y  que se desarrollará en el Norte de España, durante 180 años. Bienvenidos al Regnum Asturorum, que nace como un renacimiento de lo godo, y con un "irrebatible deseo de restaurar en la Península el orden que la invasión musulmana había destruido" (Fernando Olaguer Feliu).

El Reino Asturiano, nace con las tradiciones jurídicas y las instituciones legales de los visigodos, en cuanto a Derecho Procesal, Penal y Privado. Tras los caudillajes de Favila y Pelayo, se implantará la figura del "Rex", proclamando como Rey a Alfonso, Duque de Cantabria, con una clara idea de continuidad de la Monarquía visigoda, primero en Cangas de Onis, Pravia y  finalmente en Oviedo. Donde se establecerá finalmente la corte "Palatium Regis", con el Oficio Palatino. El Neo-visigotismo, preside esta etapa del Reino Astur . Y si bien la base es visigotica, la decoración, debido a lo alejada que está de los viejos monumentos godos se inspirará en la etapa prerromana asturiana que se conservaron en la época romana como signo de rebeldía. Y de esta forma  se fusionan los visigodo, lo astur, lo cántabro, en una sintesis, romana, goda, hispana, íbera y celta. Aceptando influencias del mundo franco y del Norte de Italia, incluyendo influencias bizantinas a través de las ricas telas, industria musivaria, y piezas de joyería y metal que llegan a la Corte. El Arte asturiano, nace así como legado de los visigodos, por tradición regional de los pueblos del Norte, por los contactos políticos con Francia e Italia y bizantinos por las relaciones comerciales. Y ahí es donde nace el arte "nacional hispano" precursor del futuro arte románico universal que se difundirá por los caminos medievales que llevan y traen peregrinos a Santiago. Pero de nuevo hay que resaltar algo que muchas veces  se pasa por alto, y es que el Arte Astur,  es "Opus Regis", son los Reyes, quienes lo financian, dirigen y se preocupan de dejar su huella a través de lápidas, inscripciones, y documentos.  Es el prestigio del soberano por encima de nobles, y de la propia Iglesia. Es el Rey como defensor, protector, mecenas, es el "Rex Aedificator" ( arquitecto) es el "Excelsus conditor" ( fundador) Es el Rey como mecenas y creador de estructuras urbanas,edificios regios y el que tiene el impulso reconquistador y repoblador. Es un arte puesto al servicio de la política, para desarrollar un auténtico Estado asentado sobre una organización social que se hereda y evoluciona de los godos hacia el feudalismo europeo, con unas circunstancias únicas en Europa. Es un arte espiritual, en el que se exalta la fe frente a la del enemigo invasor. Y es también digno de resaltar como explica Fernando Olaguer, que los núcleos de población que se van creando en esta época, tienen por todo lo dicho un aura legendaria de "ciudades sagradas", en cuyo centro se construyen edificios religiosos con una vida espiritual muy activa y en torno a los cuales se apiñan los edificios civiles. Edificios religiosos que resaltan por su volumen, y materiales como simbolos  de fuerza y pureza. Aquí surge una diferencia con el Regnum Visigothorum, mientras este cuidó especialmente templos e iglesias diseminadas por barrios y zonas de población, convirtiendo los monasterios como lugares clave en lo religioso y cultural el Regnum Asturorum, creará el edificio religioso como núcleo principal para enardecer los sentimientos de cruzada, creando en ellos el ideario de la Reconquista. Y así Oviedo, a partir de Alfonso II, además de caracter  "sagrado" tendrá el de "Urbe Regia", y así frente al Toletvm visigotico como "Urbs Regis",  tendremos la "Urbe Sacra". Fundiendose  al "Opus Regim", el "Urbes sacras" que llenaran el arte astur de iglesias-relicarios, cámaras sagradas, y sus ciudades serán "Jerusalenes celestiales" poseedoras de los sagrado y la riqueza espiritual, programada por el "Rex", auténtico  defensos del Reino y de la Iglesia.

Ya en el primer tercio del siglo X, tras la muerte de Alfonso III, queda patente que Oviedo, a la par que se van haciendo avances territoriales, está quedando demasiado al norte y demasiado aislado para ser centro político, y religioso. De esta forma el centro político se desplaza a León, y sus territorios ya en tiempos de Ramiro II (931-951) y así empiezan a firmar documentos como "Reges Legionis" y el Reino de León, comienza su andadura en la Historia.  A la par, empieza el  conflictivo desarrollo del Condado de Castilla,  el Condado de Aragón y del Reino de Navarra y los más que activos Condados Catalanes, que empiezan a dar un caracter a la vez común y variopinto a los Estados cristianos peninsulares. Y es en este momento tempestuoso y de cambios que surge el Arte Mozárabe, de repoblación o fronterizo.
 Arte que nace por la necesidad repobladora, y por la necesidad de mano de obra barata, los gastos bélicos tienen ahogado el presupuesto de los Condados y Reinos. En este momento oleadas de población mozárabe ( cristianos que prefirieron quedarse en el territorio musulmán) huyen de Al-Andalus buscando el amparo de los reinos cristianos que van creciendo. Y así en el siglo X, en el Reino de León, se asentará una población mozárabe numerosa en la zona fronteriza, y de repoblación del Duero, la "Extremadura" e incluso en el corazón del Reino, en León, Bierzo y tierras gallegas. Y en el Condado de Castilla, llegarán tambien oleadas de mozárabes que se asentarán en el Valle de Liébana, Tierra de Campos y tierras sorianas. Al Condado de Aragón y y Reino de Navarra será menor la afluencia, pero incluso en Huesca llegarán a establecerse, y en los Condados Catalanes,  en la zona de Tarrasa, Barcelona, Besalú y Bañolas, también llegaran oleadas de Mozárabes, Esta masa de gente se utilizará para repoblar fronteras y territorios desérticos y serán mano de obra barata, para la agricultura y la construcción. Durante mucho tiempo se ha dicho que eran un núcleo sin importancia cultural que había perdido la base hispano-goda tras mas de un siglo de sometimiento al musulmán, pero autores como Olaguer, reivindican su papel en el renacer cultural del siglo. Estos grupos de población traen consigo la tradición hispano-goda y lo aprendido de los musulmanes, que mantuvieron contactos con el Norte de África, Ankara, Siria, Damasco, Bagdad y Bizancio. Los mozárabes serán los culpables de que se recuperen las fraguas, que desde la época visigoda estaban abandonadas, la forja, y la metalistería, los trabajos en bronce y plata, y gracias a ellos se recuperará la plata niquelada y la plata-dorada. 

FUENTES:

BANGO TORVISO, Isidro,  Alta Edad Media: de la tradición hispanogoda al románico,  Silex, Madrid, 1989.

OLAGUER FELIU, Fernando, Arte Medieval, hasta el año Mil, Alfaguara, Madrid, 1989

Manual del Arte Español, Silex, Madrid, 2003.

Los canteros en la sociedad de su tiempo

A estas alturas del blog, es fácil adivinar que eran los operarios que trabajaban la piedra, para darle la forma adecuada en las construcciones. Pero no eran simples trabajadores, sino que realizaban una excepcional labor artística y creativa.

Entre los canteros, destacaba el maestro de obra, encargado de diseñar el edificio. Era el que conocía métodos constructivos, compraba el material, contrataba y dirigía el trabajo. En resumen, el maestro de obra, era el artífice del edificio.

Poco a poco, dentro del mundo rígido de los estamentos feudales, el cantero, irá logrando obtener un gran prestigio social. Su trabajo estaba muy por encima del albañil normal que construía en adobe  de los artífices de edificios de madera.

Las iglesias, palacios, castillos, puentes, catedrales, monasterios, serán levantados por los canteros. Su clientela es la nobleza, la corona y la iglesia, así que esto elevó su rango social ante los demás trabajadores. El maestro cantero trataba directamente con las altas jerarquías de la iglesia, o los nobles.

En el año 614, Bonifacio IV, ya otorgó a los canteros privilegios:
         .. les liberaban de todos los estatutos locales, edictos reales o          cualquier otra obligación impuesta a los habitantes de los               países donde fueran a vivir.

Aquí ya tenemos un detalle importante, los "maestros canteros" y sus cuadrillas, viajaban mucho eran "itinerantes" y esto explicaría la uniformidad de estilos en el Románico en toda Europa. De estos destacan los franceses que viajaran por toda Europa en la Edad Media.

Los obreros de la construcción era un grupo privilegiado y estaban "fuera" de la estructura gremial de los demás trabajadores.


Los precedentes de los canteros medievales: El reencuentro con la Antigüedad

En la época alto-medieval, se construyó con madera, arena, etc., y en muchos lugares se perdió el oficio de la piedra. Tanto es así que las excavaciones de la isla de Iona en Irlanda permitieron descubrir que la abadía estaba constuida con tierra prensada y madera.

Incluso los castillos feudales según se ha ido descubriendo en las diferentes excavaciones de Gniezno en Polonia o Trelleborg en Dinamarca nos muestran fortalezas fabricadas con arena, madera y barro, fechadas en el siglo X. Estos castillos, tal y como se ve dibujado en las miniaturas de diferentes códices, eran cubiertos con pieles de animales mojadas para que no ardieran facilmente. Este tipo de fortalezas también se dieron en la zona pirenaica española.


Será a partir del siglo X, cuando se comience a usar la piedra de nuevo, sobre todo en construcciones militares. Es tema de discusión porque se cambió la madera por piedra, quizás fue la inseguridad y las invasiones de vándalos, musulmanes, y  normandos, que hicieron que los viejos castillos de madera  quedaran obsoletos ante las nuevas circunstancias bélicas. Lo único seguro es que en el siglo XI, surge la piedra y el románico en toda Europa. Construcciones sobrias y fuertes que contrastan con las entonces débiles de madera.

Las ruinas romanas se convierten en modelo y reaparecen copias de libros clásicos de arquitectura, como  De Architectura Libri Decem, de Vitrubio, las Antiguedades  de Varrón, la Historia Natural de Plinio o las Etimologías de San Isidoro. En los siglos X y XII, se hace popular la obra Mappae Clavicula,  que explica la técnica para construir puentes y edificios, que procedía de los "antiguos".

Por su parte en lugares de Europa como España, se observa que en el norte se conservó la tradición del trabajo de la piedra. Dando prueba de ello, el arte visigodo y el prerrománico asturiano. En  Francia, pasó algo parecido y sus picapedreros tuvieron que ser muy conocidos pues en el siglo VII, hay testimonio escrito de como se les llamaba para construir edificios en Inglaterra. El origen de estas técnicas es romano tal y como recoge la carta de los ingleses de Jarrow, que deja bien claro que el taller francés trabajaba como more antiquorum.
Así que salvo Francia, y la península, etc., fue el románico el que recuperó para Europa el trabajo en la piedra.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Los precedentes de los canteros medievales: Los Collegia Fabrorum romanos

     Sin duda el origen de las corporaciones de oficio medievales, estaba en los "collegia" romanos. Se han conservado restos de su legislación en las XII TABLAS (Digesto 47,22,4) que nos explica como eran los grados de profesionalización de los asociados.

     La característica más llamativa de los "collegia fabrorum", era su oposición política. El gremio de los "albañiles", nació contestatario y luchaban con escuadra y compás, por sus intereses laborales, religiosos... así que pronto a su alrededor se concentraron todos los adversos al régimen romano y en sus filas se daba cobertura institucional a grupos considerados como "delincuentes hacia el estado".

   La política estatal romana se movió entre una permisibilidad que le hacía sonrojar o una prohibición con matices. Finalmente fueron intervenidos por la Administración ya que era la única forma de controlar por contratos colectivos a un grupo de trabajadores vitales para el Imperio.

     Los "collegia fabrorum" se convirtieron en "collegia necessaria", esto supuso que tuvieran adscripción forzosa al puesto de trabajo y que este fuera transmitido a los hijos para asegurar el servicio a Roma.  Tal y como recoge Digesto, 50,4,5; 50,6,6 a 9.

    Para llegar a esta negociación, Roma tuvo que darles privilegios, como exención del servicio militar, dispensa de funciones municipales, exención de ciertos impuestos y cargas extraordinarias que ingresaban en las arcas del Estado. Pero el negocio no fue tan bueno, porque esos privilegios se quedaban casi todos en el aire, asumidos por las corporaciones municipales y a cambio como decía Simaco, dichos privilegios fueron adquiridos a través de una obediencia perpetua a Roma. Fue tal el desaguisado, que los "collegia" se sintieron traicionados, intervenidos en todos sus movimientos y limitados, perdieron el estímulo y comenzó la decadencia, ya que huyeron como colonos a los campos.

     A continuación transcribo un fragmento del Edicto de Constantino del año 337, que se recogía en el Código Teodosiano, 13,4:

       "Ordenamos que los que practican las artes enumeradas en la lista adjunta, sea cual sea la ciudad que habitan, estén exents de todos los servicios públicos, a condición de que dediquen su tiempo a aprender sus oficios. Por este medio pueden llegar a ser más provechosos y enseñar a sus hijos: Arquitectos, contructores de techos artesonados (laquerarii), yeseros, carpinteros, médicos, canteros, plateros, constructores, veterinarios, albañiles (quadratarii), oradores (barbaricarii), los que hacen pavimentos (scansores), pintores, escultores...


PATRIMONIO EN PELIGRO: San Xian de Moraime

A pesar de ser Bien de Interés Cultural desde 1972, parte de sus joyas fueron expoliadas y otras se deterioran día a día

San Xián de Moraime es uno de los enclaves históricos más importantes de la Costa da Morte. Sin embargo, su situación actual no se corresponde con su valor histórico y artístico, pues la iglesia es una de las joyas del románico gallego. Aunque hubo varias intervenciones, ninguna fue de suficiente calado como para poner a salvo todo el patrimonio que atesora este conjunto.


Los precedentes de los canteros medievales: Introducción

      Desde el comienzo del Arte, el hombre siempre que pudo, realizó en piedra o mármol sus edificios más importantes y emblemáticos. 

      La piedra, era ese material duro, y resistente que vestía con un halo de inmortalidad sus obras. La piedra era el emblema de la arquitectura del poder, bien secular o religioso. Mientras el pueblo hacia sus casas de materiales pobres y efímeros, como el barro, la paja, pieles, madera, ripio... la morada de los dioses y los dirigentes se construía en piedra.

     La arquitectura comienza con el megalitismo en la Prehistoria. Y continúa en Egipto  y Mesopotamia, auque hay buenas muestras en todo el Mediterráneo, culminando en la revolución estética de los griegos que alcanzará su culmen en Roma.

     Ya en Roma, en tiempos de la República y el Imperio, se consolidan las técnicas de la cantería Roma, con sus impuestos y sus nobles ricos, podrán pagar todo tipo de obras urbanas. Así se levantaran grandiosas termas, teatros, basílicas, templos, edificios conmemorativos, calzadas, viaductos, puentes... la caída del Imperio Romano, allá por el año 476, supondrá para Occidente una tremenda decadencia de la arquitectura, mientras se gesta un resurgir glorioso en Bizancio.

   La huida de las ciudades a pequeños núcleos rurales, hizo que Occidente se poblara de pequeñas iglesias rurales, cenobios, etc.
En Europa, se dará ejemplos de arquitectura espléndida en el imperio carolingio o el prerrománico asturiano, hijo del arte aúlico del  Reino Visigodo del que por desgracia no nos quedaron muestras, salvo escasos ejemplares del medio rural alejados de núcleos urbanos.

     No había casi canteros y muchas abadías de la más temprana época medieval tuvieron que reusar el material de las antiguas villas romanas.

     El primer románico fue el denominado "lombardo", un estilo nacido en Lombardía (Italia) que se inspiró en los elemenos arquitectónicos de los romanos. Sus maestros canteros en el siglo XI, eran llamados   "magistri comacini", que sustituyeron el ladrillo, por el sillarejo irregular ( piezas pequeñas de piedra) que conseguían trabajándolas con el martillo. Vemos ejemplos muy bellos en Italia y los Pirineos, a dónde se extendieron.

    El sillar de piedra, tal y como lo entendían los romanos, piedra tallada en bloque cúbico o cuadrado se recupera allá por los siglos XI-XIII. En esta época, los muros se fabricaran colocándolos unos encima de otros, con la técnica que los romanos llamaron "opus quadratum".

     Junto a los sillares, de forma misteriosa resucitaran pilares, columnas adosadas, sistemas de abovedamiento, arcos  de medio punto, etc.

     En la época alto-medieval, casi todos los edificios se cubrían con madera y fue cuando tras acumular experiencias, se atrevieron a cubrir extensos espacios con piedra, para ello se tuvieron que perfeccionar técnicas e instrumentos de trabajo. Bizancio, tuvo mucha culpa en esa evolución de la talla y albañilería europea, así como España, a través de musulmanes. 

      La experiencia y el contacto con otras culturas, el trabajo de monjes y Escuela de Traductores, fueron haciendo que se recuperaran las bóvedas de medio cañón y cañón, bóvedas de aristas, trompas y pechinas, cúpulas semiesféricas.

    El gran peso de muros, hace que el románico se fabrique en gruesos muros, y se usen escasos vanos para la iluminación. Lo que propicia la oración y el recogimiento. Más tarde de los siglos XII al XV, el gótico llenará Europa de catedrales con arcos apuntados  bóvedas de crucería. Los muros se harán estrechos gracias a los juegos de  cargas concentrados en los pilares internos y que se desviaran a los arbotantes y contrafuertes externos, permitiendo que los gruesos muros se sustituyan por bellas vidrieras. La filosofía y la belleza de la luz, tomará cuerpo en edificios que invitan a elevarse, en un verdadero milagro místico donde colores, olores, dorados y juegos de luces, permitirán al fiel que atisbe las puertas del Cielo.













Pasión por el Medievo

Todas y cada una de las etapas de la Historia del Arte, tienen algo fascinante que te subyuga. La Prehistoria, ,Egipto, Roma, Grecia, el Renacimiento, el Barroco, Neoclasicismo, Románticismo, Realismo, Vanguardias, Post-moderno.. La creatividad del hombre: su fantasía, no tiene límites ni fronteras, hay genios en todas las épocas que logran fascinarnos. Sin embargo el Medievo, fue siempre mi gran pasión.
¿Razones? Es algo subjetivo sin embargo, hay datos que pueden ayudar a entenderlo.
Lo que conocemos como Europa Occidental, nació en la Edad Media. Nació con una cultura propia, de la que es parte y hecho ese arte medieval que encontramos en pueblos y ciudades de nuestro viejo continente.
Grecia y Roma, dieron luz al pensamiento de Europa. Regalaron al mundo y a sus herederos, valores universales. Europa tiene cimientos cristianos que son orientales y mediterráneos. Bizancio, miraba a la otra mitad del imperio que se hundía con su legado romano, al que se sumaban aportes de Irán. Y sus embajadores recordaban a Europa lo perdido y que añoraba.
Los bárbaros, dejaron su impronta.. suévos, vándalos, visigodos, merovingios, celtas... Y el tiempo va avanzando. La etapa oscura, el Reino Visigodo, el Imperio de Carlomagno, van dejando sitio a un lento resurgir de ciudades, monjes, peregrinos,y cruzados que comienzan a moverse por todas partes. Europa se expande geográficamente y culturalmente. El hombre y su pensamiento, se plasman en la piedra y se cohesionan en ella, arquitectura, pintura, literatura, filosofía, religión, y ciencia, se da cita allí.
En ninguna época, se han construido más edificios y de tanta calidad. Iglesias, catedrales, castillos surgen como un poema al Creador.
La piedra es la materia de la Edad Media, y se convierte en sueño y capricho. El románico nos lleva al recogimiento, mientras que el gótico eleva nuestros espíritus y nos hace mirar al cielo.
Toda Europa es llevada al unisono, por un impulso arquitectónico universal, con particularidades regionales que lo hacen ser todo, menos monótono o aburrido. Cada edificio tiene algo propio y personal, la firma de su maestro cantero, su alma, su magia, su poder.
Los caminos de Santiago, se convierten en la autovía del saber, y por ellos circulan los canteros y los escultores que tienen su dialéctica propia, basada en símbolos inmortales. Es allí en aquellas formas, donde podemos ver en todo su esplendor el genio medieval. Un lenguaje bello, intenso y vivo. Un lenguaje simbólico que explica y vela sus diferentes capas de lectura según el conocimiento del "lector".
Todo en el medievo es doble,  la vida es sedentaria y nómada, Las rutas comerciales son vías del espíritu... la luz misteriosa se va abriendo paso. Tiene vocación universal,  y en Irlanda se mezclan los sueños celtas con los sueños de los monjes egipcios. En España se codean por las vías de peregrinación los secretos de Al-andalus, con las runas nordicas... hasta que todos llegan a la meta en Santiago y retornan al hogar con un conocimiento tan rico que hacen de esta época una de las más fecundas del pensamiento humano.
En la piedra podremos ver la herencia de Egipto, del mundo celta, nordico, Roma, Grecia y Bizancio. Símbolos llegados desde las cavernas, se daran cita con lenguajes cifrados ógmicos, rúnicos, e incluso signos tuareg. Podremos ver el legado cultural de la España de las Tres Culturas... todo mezclado en un atanor de alquimista que dará como forma el Arte Medieval. La magia de la piedra, el milagro de la luz del espíritu.
El arte universalista, se centra en Dios, y como Dios está en todo, nada se rechaza. En el Medievo, el pensamiento cristiano tiene la necesidad de poseer el universo. En la enciclopedia del imaginario románico, se intenta atrapar el universo, en mensajes cifrados que llegan a lo abstracto. En el gótico, se empieza a abrir la reja que impide ver el coro con nitided. Arte Medieval, arte de seres y estares, complejos pensamientos, y auténticos guiños de simplicidad e ingenuidad, de la mano. Arte Medieval, universal y enciclopédico que acabará pariendo el pensamiento moderno. ¿cómo no apasionarme?