lunes, 25 de noviembre de 2013

Los precedentes de los canteros medievales: El reencuentro con la Antigüedad

En la época alto-medieval, se construyó con madera, arena, etc., y en muchos lugares se perdió el oficio de la piedra. Tanto es así que las excavaciones de la isla de Iona en Irlanda permitieron descubrir que la abadía estaba constuida con tierra prensada y madera.

Incluso los castillos feudales según se ha ido descubriendo en las diferentes excavaciones de Gniezno en Polonia o Trelleborg en Dinamarca nos muestran fortalezas fabricadas con arena, madera y barro, fechadas en el siglo X. Estos castillos, tal y como se ve dibujado en las miniaturas de diferentes códices, eran cubiertos con pieles de animales mojadas para que no ardieran facilmente. Este tipo de fortalezas también se dieron en la zona pirenaica española.


Será a partir del siglo X, cuando se comience a usar la piedra de nuevo, sobre todo en construcciones militares. Es tema de discusión porque se cambió la madera por piedra, quizás fue la inseguridad y las invasiones de vándalos, musulmanes, y  normandos, que hicieron que los viejos castillos de madera  quedaran obsoletos ante las nuevas circunstancias bélicas. Lo único seguro es que en el siglo XI, surge la piedra y el románico en toda Europa. Construcciones sobrias y fuertes que contrastan con las entonces débiles de madera.

Las ruinas romanas se convierten en modelo y reaparecen copias de libros clásicos de arquitectura, como  De Architectura Libri Decem, de Vitrubio, las Antiguedades  de Varrón, la Historia Natural de Plinio o las Etimologías de San Isidoro. En los siglos X y XII, se hace popular la obra Mappae Clavicula,  que explica la técnica para construir puentes y edificios, que procedía de los "antiguos".

Por su parte en lugares de Europa como España, se observa que en el norte se conservó la tradición del trabajo de la piedra. Dando prueba de ello, el arte visigodo y el prerrománico asturiano. En  Francia, pasó algo parecido y sus picapedreros tuvieron que ser muy conocidos pues en el siglo VII, hay testimonio escrito de como se les llamaba para construir edificios en Inglaterra. El origen de estas técnicas es romano tal y como recoge la carta de los ingleses de Jarrow, que deja bien claro que el taller francés trabajaba como more antiquorum.
Así que salvo Francia, y la península, etc., fue el románico el que recuperó para Europa el trabajo en la piedra.