domingo, 24 de noviembre de 2013

Pasión por el Medievo

Todas y cada una de las etapas de la Historia del Arte, tienen algo fascinante que te subyuga. La Prehistoria, ,Egipto, Roma, Grecia, el Renacimiento, el Barroco, Neoclasicismo, Románticismo, Realismo, Vanguardias, Post-moderno.. La creatividad del hombre: su fantasía, no tiene límites ni fronteras, hay genios en todas las épocas que logran fascinarnos. Sin embargo el Medievo, fue siempre mi gran pasión.
¿Razones? Es algo subjetivo sin embargo, hay datos que pueden ayudar a entenderlo.
Lo que conocemos como Europa Occidental, nació en la Edad Media. Nació con una cultura propia, de la que es parte y hecho ese arte medieval que encontramos en pueblos y ciudades de nuestro viejo continente.
Grecia y Roma, dieron luz al pensamiento de Europa. Regalaron al mundo y a sus herederos, valores universales. Europa tiene cimientos cristianos que son orientales y mediterráneos. Bizancio, miraba a la otra mitad del imperio que se hundía con su legado romano, al que se sumaban aportes de Irán. Y sus embajadores recordaban a Europa lo perdido y que añoraba.
Los bárbaros, dejaron su impronta.. suévos, vándalos, visigodos, merovingios, celtas... Y el tiempo va avanzando. La etapa oscura, el Reino Visigodo, el Imperio de Carlomagno, van dejando sitio a un lento resurgir de ciudades, monjes, peregrinos,y cruzados que comienzan a moverse por todas partes. Europa se expande geográficamente y culturalmente. El hombre y su pensamiento, se plasman en la piedra y se cohesionan en ella, arquitectura, pintura, literatura, filosofía, religión, y ciencia, se da cita allí.
En ninguna época, se han construido más edificios y de tanta calidad. Iglesias, catedrales, castillos surgen como un poema al Creador.
La piedra es la materia de la Edad Media, y se convierte en sueño y capricho. El románico nos lleva al recogimiento, mientras que el gótico eleva nuestros espíritus y nos hace mirar al cielo.
Toda Europa es llevada al unisono, por un impulso arquitectónico universal, con particularidades regionales que lo hacen ser todo, menos monótono o aburrido. Cada edificio tiene algo propio y personal, la firma de su maestro cantero, su alma, su magia, su poder.
Los caminos de Santiago, se convierten en la autovía del saber, y por ellos circulan los canteros y los escultores que tienen su dialéctica propia, basada en símbolos inmortales. Es allí en aquellas formas, donde podemos ver en todo su esplendor el genio medieval. Un lenguaje bello, intenso y vivo. Un lenguaje simbólico que explica y vela sus diferentes capas de lectura según el conocimiento del "lector".
Todo en el medievo es doble,  la vida es sedentaria y nómada, Las rutas comerciales son vías del espíritu... la luz misteriosa se va abriendo paso. Tiene vocación universal,  y en Irlanda se mezclan los sueños celtas con los sueños de los monjes egipcios. En España se codean por las vías de peregrinación los secretos de Al-andalus, con las runas nordicas... hasta que todos llegan a la meta en Santiago y retornan al hogar con un conocimiento tan rico que hacen de esta época una de las más fecundas del pensamiento humano.
En la piedra podremos ver la herencia de Egipto, del mundo celta, nordico, Roma, Grecia y Bizancio. Símbolos llegados desde las cavernas, se daran cita con lenguajes cifrados ógmicos, rúnicos, e incluso signos tuareg. Podremos ver el legado cultural de la España de las Tres Culturas... todo mezclado en un atanor de alquimista que dará como forma el Arte Medieval. La magia de la piedra, el milagro de la luz del espíritu.
El arte universalista, se centra en Dios, y como Dios está en todo, nada se rechaza. En el Medievo, el pensamiento cristiano tiene la necesidad de poseer el universo. En la enciclopedia del imaginario románico, se intenta atrapar el universo, en mensajes cifrados que llegan a lo abstracto. En el gótico, se empieza a abrir la reja que impide ver el coro con nitided. Arte Medieval, arte de seres y estares, complejos pensamientos, y auténticos guiños de simplicidad e ingenuidad, de la mano. Arte Medieval, universal y enciclopédico que acabará pariendo el pensamiento moderno. ¿cómo no apasionarme?