martes, 26 de noviembre de 2013

La otra historia de los templarios

Habiendo pasado por la Universidad, tengo que decir que hablar del Temple, es darse con un hueso duro de roer. Hay autores que han desmenuzado documentos, y hablado de sus entresijos. Me refiero a Alain Demuger, Alain Desgris, Malcolm Barber, Marion Mellville, Raymond Oursel, Gonzalo Martinez Diez, Carlos de Ayala...

Son los autores "serios" que por más obras serias que escriben, no resuelven todos los enigmas que plantea la Orden del Temple. Y luego tenemos un ejército de "mitologos" del Temple, que aunque todas sus hipótesis no sean coherentes, si es cierto que aportan su granito de luz si uno sabe discernir y no se extravia en pos de fantasías. En este ejército de "pseudocientificos" podemos poner a gente que se toma en serio la investigación y que se ha documentado y aunque sus respuestas sean heterodoxas, y algunas incluso demasiado creativas, no dejan de tener algo o bastante de razón en el asunto.

En este grupo podemos poner a Michel Lamy, Louis Charpentier, Daniel Reju, Gérard de Sede, Juan G. Atienza, Xavier Musquera, Jesús Ávila, Ángel Almazán... Y es que adentrarse en la Orden del Temple, es adentrarse en un camino propicio para extraviarse a cualquiera que se aventure en ello.

Mi postura es que ni uno debe ser más papista que el Papa, y creer que sólo es verdad y hay presencia templaria si existe un documento, porque al fin y al cabo la historia la escriben los vencedores y nadie quería decir de donde procedía su legado, no fuera a tener que devolverlo. Ni todo es templario, ni todo templario era un Gandalf en potencia.

Pero si que es cierto que hay temas en  los que estos autores coinciden o piensan de forma similar, y que si una lee entre líneas la documentación o simplemente sale a patear esas "encomiendas", puede comprobar que es cierto que hay cosas que se repiten por toda la geografía  "templaria".

Tengo 44 años, y empecé a interesarme por los templarios por culpa de esos programas de radio y libros de Atienza que mi madre compraba, cuando yo apenas tenía  15 años.  Comencé mi carrera en el año 2008 y si bien tras cinco años de estudio, me he "descreido" de muchas cosas que ahora sonrío cuando las leo, también es cierto que como aficionada debo decir que la documentación es tan escasa, tan deformada y tergiversada,  por los que ganaron, que la documentación "seria", no responde a muchas preguntas y que  debo dar gracias a Historiadores como Manuel Castiñeiras, etc. que sin salirse de su camino científico y buscando pruebas "palpables" han dado la razón a autores como Atienza, sobre la presencia templaria en ciertos lugares y también le han desmentido en otros sitios. También es cierto que muchos historiadores en los últimos años, han esclarecido muchos "enclaves templarios"  que no lo son, de forma irrefutable y que para la literatura pseudo-científica no cabe duda de que son templarios y siguen repitiendo cual letanía, que tal sitio es templario y mágico, cuando está más que comprobado su relación con la Orden Hospitalaria o del Santo Sepulcro.

Pero como "pateadora" de caminos y buscadora de respuestas, tengo que decir que muchas cosas que leí hace bastantes años en obras de Charpentier o Lamy,  Atienza, etc., se repiten... me refiero a la repetición de determinados santos, presencia de leyendas, Virgenes Negras, toponimias que coinciden, evocaciones a la espina, presencia de túneles, etc. que hace que uno piense que después de todo, cuando el río suena, agua lleva, aunque no se pueda demostrar con un libro de Contabilidad o una donación.

Hoy por hoy , la investigación y presencia del Temple, en determinados lugares tal y como explica Manuel Castiñeira en un artículo que ya comentaremos, se debe hacer de forma indirecta, por la relación de determinadas familias con la Orden, etc.

Es de esta forma, que a lo largo del Blog, iré poniendo material científico contrastado y algunas de esas hipótesis que me llamaron la atención sobre la Orden en su momento y que pudieran complementar esas investigaciones serias o simplemente darle ese toque "mítico" y "romántico" a este blog.

Para diferenciar estos dos tipos de materiales, los artículos que provengan de investigaciones contrastadas se encabezaran con ORDEN DEL TEMPLE- INVESTIGACIÓN, y los de los estudiosos de lo esoterico y las simbologías, se encabezaran como MITOLOGÍA TEMPLARIA.

Por mi parte cruzaré los dedos, para que el proyecto del CSIC, cuyo enlace pongo a continuación,  pese a los recortes presupuestarios se retome y esclarezca de forma seria esos puntos oscuros de las Ordenes Militares de Jerusalén en nuestro país. Y que en un futuro no muy lejano tengamos ese inventario de las Ordenes Militares.