jueves, 28 de agosto de 2014

Guematría, gnósticos y la Magdalena

Antes de empezar a hablar de herejías medievales como el catarismo, es necesario hablar de otros conceptos para poder entender lo que significaron en su tiempo.

Se dice que los cataros eran gnósticos, esta palabra significa "conocimiento" y estaría vinculada a los llamados Evangelios Gnósticos. Y resumidamente los cristianos gnósticos creían que el Dios del Antiguo Testamento, era un Demiurgo, malvado y el mundo creado por él, el mundo material, era por ello malvado. Así que los gnósticos pensaban que el trabajo del creyente, y de cualquier mortal, era el de "liberarse" del cuerpo a través del "conocimiento" o "sofía" la sabiduría. En cierta forma era una filosofía que podría decirse que en algunos puntos nos recuerda al budismo.

La Iglesia intentó por todos los medios a su alcance cuando se hizo poderosa y aliada del poder terrenal,eliminar a los grupos disidentes que no estaban de acuerdo con lo que se había orquestado. En ese plan se había eliminado la influencia e importancia de las mujeres en la vida de Jesús, o al menos se había intentado. Y se había creado cierto confusionismo con varios personajes para denigrar y rebajar de su categoría principal en la obra del Mesias a la Magdalena.

Pero mira por donde, allá por 1945, aparecen en Nag-Hamadi, (Egipto) un depósito de textos de esos cristianos disidentes, llamados gnósticos.  En esa documentación aparecen las mujeres y concretamente Maria Magdalena, con  un papel fundamental en la comunidad cristiana.
En esos textos, María Magdalena es citada como la "koinokos" del Salvador, es decir como su compañera sexual. A ella que ama, la besa en la boca, ella es quien verdaderamente entiende su enseñanza frente a un atajo de discipulos duros de mollera y ella es la digna capitana del navío de la Iglesia.

La Iglesia borró todo aquello que no estaba de acuerdo con lo que ella había creado pero aún así, los censores no eran muy efectivos y algo nos queda en los Evangelios, pequeñas pistas.

Para cualquier estudioso del Antiguo Egipto, es obvio que los Evangelios se inspiraron en Osiris y en el Libro de los Muertos. De alguna forma, Jesús está asimilado... que hay fragmentos integros de esos textos de viejos papiros en nuestros Evangelios. ( De esto hablaremos otro día).

Pero además en el momento cumbre de la Redención, cuando Jesus, toma el pan y lo parte y lo da a sus discípulos y dice, "tomad este es mi cuerpo", y hace lo propio con el vino, y dice "esta es mi sangre, sangre de la Alianza que es derramada por muchos". Jesús deja claro el hilo simbolico que le une con los dioses de los cereales , con Osiris y con DIonisos, incluso con Mitra. Aún más... cuando Jesús resucita y María Magdalena ve a un hombre, que cree que es un jardinero, y dice "Se han llevado a mi Señor y no se donde lo han puesto", está diciendo las mismas palabras que Isis, antes de partir a la búsqueda de los 14 pedazos de Osiris. Y mira por donde en el Vía Crucis, rememoramos precisamente 14 estaciones que son el camino de la Muerte a la Vida Eterna de Jesús. Y es más cuando María, unge a Jesús como Rey Sacerdote, con esencia de nardo puro, está realizando un acto que las sacerdotisas realizaban mucho tiempo atras.

Al principio, hablabamos de que los gnósticos ocultaban sus verdades, bien una forma de ocultar secretos era mediante la guematría. La guematría juega con el valor numerico que tienen las letras, los judíos nos hablan de cábala, y si el idioma es el griego, tendremos la guematría. Precisamente los Evangelios fueron escritos en griego. Y el nombre de María Magdalena, "h Magdalahn h", en el codigo de la guematría pitagorica nos da como resultado 153, y este número está asociado a la vesica piscis, que es una de las viejas representaciones de la vulva femenina. ()
La vesica piscis, habla de la regeneración femenina, y la fertilidad, tanto en el sentido espiritual como físico.
Y esta es la primera pista que nos lleva al Caldero Sagrado del Renacimiento, que tiene que ver con Magdalena.

La Vésica Piscis con su forma almendrada la vemos en las pinturas rupestres, igualmente asociada a lo femenino y la fertilidad. Y aunque el misogino de Pablo casi borra el eterno femenino del cristianismo, en la Edad Media, volvió con todas las pilas puestas, a través de cataros, templarios, y Bernardo de Claraval.

Por cierto... tras ver estas imagenes, la mandorla de Cristo en el Medievo, se verá diferente.

Y sobre todo entenderemos porque cuando muestro las marcas lapidarias con referencia al Grial, en la Catedral de Toledo, pues vemos la Vesica Piscis.