jueves, 6 de abril de 2017

La Mesa de Salomón explicada para Dummies


ARTICULO PUBLICADO EN LA SECCIÓN DE ARCHIVOS DEL GRUPO ENIGMAS DE ESPAÑA MÁGICA-RED SOCIAL BRIDGING CULTURES. 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2012


Mis disculpas, por esta nota de humor en el titulo… pero verán ustedes, queridos lectores. Mi Jefe del Dpto. de Arte en la UCLM, suele decirnos en clase, que  uno realmente sabe de un tema, cuando es capaz de explicarlo, en lenguaje llano y sencillo, de forma amena, y sin atiborrar de datos inútiles a los que te escuchan. Por la cantidad de folios que ocupa este artículo, sin duda soy una neófita en esto de la Mesa.

Este objeto sagrado y  tan perseguido tiene un origen antiquísimo, podríamos explicar brevemente la historia, de la manera siguiente: Tenemos un faraón hereje que huye de Egipto, llevándose con él, a miles de esclavos, además del conocimiento de sus iniciaciones en los más Altos Misterios, del Antiguo Egipto. Se llamaba Akenatón y su esposa era de una belleza incomparable, que nos es familiar por el famoso busto que se conserva en el Museo de Berlín, y se llamaba Nefertiti.


Conocemos  a este personaje después de su exilio forzoso por hereje, con el nombre de Moisés. En un viaje épico, en el que no se sabe bien,  porqué dieron tantas vueltas por el desierto, nos cuenta el mito bíblico,  que Moisés contacta con Jehovah, quien le da, firmadas de su puño y letra, las Tablas de la Ley, a menudo más conocidas por su nombre vulgar, de “los 10 Mandamientos”. 



Estas Tablas, junto a los secretos de la Geometría Sagrada del Antiguo Egipto. A saber, la vara de medir ( Vara de Aarón), Tablas del Fundamento (claves de la Geometría Sagrada) sumadas al cuenco del maná, alimento transcendental que bajaba del cielo en ese periplo desértico y cubría el suelo de alimento blanco que brillaba,  son depositados en ese artefacto electro-voltaico, que conocemos por Arca de la Alianza. El cual, es portado por los sacerdotes y sirve de arma defensiva del pueblo de Israel.  


El objeto en cuestión, una vez que el Pueblo Elegido, se aposenta en los territorios que hoy conocemos como Israel, necesita de un lugar, para ser venerado  mejor que un Tabernáculo, hecho al estilo de los nómadas semitas de la época. Y es así, como Salomón, decide llevar la labor que su padre, el Rey David, no pudo realizar, envuelto siempre en guerras con los pueblos vecinos. i
Es de nuevo el propio Jehovah, al igual que con Moisés, quien se pone en contacto con Salomón, el Rey de Reyes, el hombre más sabio para darle medidas concretas, etc., para levantar un Templo. Este es el fastuoso Templo de Salomón, del que hoy en día, no nos queda nada, salvo ese muro de las Lamentaciones donde los judíos más ultra ortodoxos, suelen llenar  sus gastadas piedras con peticiones escritas mientras oran.  


Resumiendo, el Templo de Salomón, se hallaba en lo que hoy conocemos como explanada de las Mezquitas, en Jerusalén.  


En ese lugar,  todavía en la Edad Media, se conservaban parte de las caballerizas y es donde se aposentaron casualmente los templarios, tras la donación del rey Balduino II. Los templarios aparecerán más veces en esta historia.

Pero volvamos con ese Salomón, eje central de la historia,  de él dice el libro I de los Reyes “he aquí que te concedo un corazón sabio e inteligente, de suerte que como tú no ha habido antes de ti, ni después de ti, ni se alzará ninguno como tú”.  El sabio Salomón, intentará convertir su reino en un pequeño Egipto, imitando procedimientos, instituciones, cargos políticos del país del Nilo, e impregnando la vida pública y privada de sus súbditos de espíritu egipcio. Salomón es fruto del pecado, léase hijo ilegitimo del rey David y la hermosa Betsabé, esposa de Urias, el hitita ( II Samuel 11, 2-5) y al igual que D. Juan de Austria en el Imperio español, está obsesionado con demostrar su grandeza y nobleza pese a su origen turbio. Tras una infancia en el harem real, y diversas vicisitudes, asciende al trono  y comienza un entramado de alianzas con los pueblos vecinos. Una de las más importantes es con Egipto, casándose con la hija de un faraón de la Dinastía XXI. Esto es una anomalía histórica, Egipto no solía dar sus princesas reales en esponsales sino más bien, las hijas de los reyes vecinos terminaban en el harem de los faraones, de todos es sabido la obsesión egipcia por mantener la pureza de la sangre real a toda costa, casando a hermanas con hermanos y tíos con sobrinas. Pero claro… quizás tuvo peso, lo que contábamos al principio de Moisés-Akenatón. 
El otro gran aliado de Salomón, fue Fenicia, el pueblo comerciante por excelencia de la Antigüedad y marinero, de ahí que Salomón mantuviera contacto con las minas de Tarsis en Iberia, y en otros muchos lugares del mundo conocido de esa época donde Fenicia, tenía intereses. Sin duda las dotes negociadoras y comerciales de Salomón, eran de primera categoría. Es así como se hace con el suficiente poder económico, no para construir un simple templo, sino toda una ciudadela real, al estilo de las del Mediterráneo oriental en esa época. 

La ciudadela se extenderá desde el Ofel hasta el Monte del Templo y ocupará la totalidad del propio monte. El proyecto incluía un patio exterior, con un magnífico porche, Salón de Justicia, la Casa del Bosque del Líbano, ya que este edificio estaba sostenido por innumerables pilares de cedro del Líbano, enviados por Hiram de Tiro y de los que tomaba el nombre. Y más, que probablemente junto a este patio  se levantaría un palacio digno para su esposa más importante, la hija del faraón. Salomón, tuvo más de 400 esposas (¡)


Para el Templo se precisaron 7 años de obra, y para finalizar el Palacio, unos trece, está claro que el Templo sería una casa majestuosa para Dios, pero el Rey Salomón, tampoco quedó descontento con su casa.

El Templo estaba situado justo, en el lugar que hoy ocupa la Mezquita de Omar, planta rectangular dividida en tres estancias, el ulam (vestíbulo), el hekal (sala de culto) y el sancta sanctorum, el debir, donde se guardaba el Arca de la Alianza. A la entrada del Templo, había dos columnas de bronce, similares a las estelas cananeas que se encontraban en otros santuarios, pero con un profundo significado esotérico, nos referimos a Jakim y Boaz, de tanta importancia para los masones. 
El Arca es similar a unos objetos que asemejan cofres , cuya parte inferior es similar a un barco y que servían para trasladas las estatuas de la divinidad en los festivales egipcios. En el ajuar funerario de Tut-ankh-Amón, encontramos un objeto de estas características, así como unas criaturas aladas protectoras, semejantes a los querubines.


Otro de los objetos que se hallan en el Templo, es el Candelabro de Siete brazos, que podemos ver representado en los relieves del Arco de Tito en Roma de valor incalculable, ya que era de oro macizo.

Salomón encarga a Hiran, un artesano fenicio, la construcción de las columnas de Jakin y Boaz, y un objeto denominado el Mar de Bronce. Este es el objeto que será conocido como Mesa de Salomón. Se trata de un objeto cilíndrico, similar a los estanques de purificación de los templos egipcios, también realizados en bronce. El recipiente descansaba sobre los lomos de 12 toros divididos en grupos de tres orientados hacia los  cuatro puntos cardinales. El grosor del recipiente era de cuatro palmos y su capacidad superaba los 30.000 litros.   Hacia el  960 A. C, se celebra la fiesta de la dedicación a Yahveh en su nuevo templo de Jerusalén.


Dato importante a tener en cuenta, tenemos un objeto a escala menor en España, similar, se trata de la fuente de los leones de la Alhambra de Granada. Y no olvidemos que Granada, antes que nazarí, fue la Garnata al Yahud ( Granada de los Judíos)
“..Hay un copioso estanque que semeja 
Al mar de Salomón
Pero que no descansa sobre toros
Tal es el ademán de los leones”



En la actualidad, de la ingente cantidad de objetos del ajuar del Templo, sólo nos queda una especie de granada de marfil de seis pétalos, 43 milímetros de alto y 21 de diámetro, datada hacia el siglo IX A. C y que tras pagar un millón de dólares,  el gobierno israelí, consiguió tras arduas negociaciones  y que hoy, podemos ver en el Museo de Israel. El objeto parece un adorno de factura fenicia, de técnica común a los pueblos egeos.

Y tras esta pequeña introducción  que he querido dar, para mostrar al lector que no estamos hablando de un objeto ficticio, y mitología barata,  sino de hechos que acontecieron, comenzamos con la otra  historia que  es la que nos interesa, la mágica.

Este objeto desde el mundo antiguo, pasando por la Edad Media y el Renacimiento, ha sido comentado  y citado, por todo personaje que se haya dedicado a la Magia, Cábala, Alquimia, y Nigromancia. Ya que según cuenta la tradición hermética, el rey Salomón fue el sabio entre los sabios, y además el mago más importante de toda la historia, por su capacidad de dominar ángeles, demonios y hablar el denominado lenguaje de los pájaros ( lengua primigenia o  angélica, que da el poder sobre la creación), aparte de conocer el nombre de Dios. 

Dice la tradición cabalística que todo objeto y ser, tiene un nombre oculto, en la lengua angélica, conocer ese nombre es dominarlo. Saber el Nombre de Dios, te da el poder sobre toda la Creación. 
  Ya en época de Vespasiano, en el S. I, se hablaba de la existencia de un libro sobre Teúrgia, repleto de sortilegios para dominar ángeles y demonios que se decía, era obra de Salomón. La obra es citada por el mismísimo Flavio Josefo, comentando que el judío Eleazar, poseía una copia y que gracias a ella,  fue capaz de hacer prodigios delante del propio Emperador.

 En la Edad Media, fue muy conocido el grimorio llamado “Clavículas de Salomón” que tenía las claves y fórmulas de la Alta Magia, libro que fue apreciado por diferentes Papas, como Silvestre II, Juan XXII, Inocencio III, León III, y Honorio III. En multitud de grimorios como el Manual de Múnich, el Picatrix toledano, el Grimorio del Papa Honorio, etc., vemos un contenido similar que tiene como base la astrología, arte talismánico, evocación de espíritus celestiales e infernales y la fórmula para que el Mago pueda hacerse su “anillo y espejo de Salomón”.

Del anillo sabemos que fue ofrecido por los cuatro ángeles guardianes de vientos, aguas, demonios y animales, después de la coronación del Sabio Salomón. Constaba de cuatro piedras preciosas engastadas en una pieza de bronce y hierro. Con este anillo el Rey, sellaba las órdenes dadas a los ángeles y demonios. Otras tradiciones hablan de que fue un regalo de San Miguel Arcángel, como quiera que sea, en ese anillo estaba escrito dentro de un pentagrama o hexagrama ese nombre secreto de Dios, el anillo es buscado por todas las tradiciones como el SIGILLUM SALOMONIS entre cristianos, KHATAM SULEIMÁN, por musulmanes, y JATAM SHLOMO, por los judíos.

A este objeto se suma la tradición esotérica de la Mesa de Salomón, que nos dice que era una mesa tallada en la gran esmeralda que tenía incrustada en su frente Lucifer y que se le desprendió en su caída, cayendo en Hiperbórea, donde fue guardada por el colegio sacerdotal durante milenios hasta el diluvio, momento en que los supervivientes arribarían en las costas del Delta del Nilo, siendo custodiada por los sumos sacerdotes en el Templo de Tebas. Moisés, robaría la esmeralda, además de otros tesoros y finalmente estos fueron depositados en el Templo.

Esa misma tradición hermética, nos habla de que la fórmula de la Creación, es un esquema mágico-geométrico, donde se puede leer el Shem Shemaforash, nombre secreto de Dios, como ya dije. Salomón habría logrado descifrar el código y de ahí su poder y sabiduría, quien logre encontrarlo y descifrarlo como él, tendrá el conocimiento absoluto pero también debe tener en cuenta que el fin del mundo estará próximo.

  La Tradición nos sigue contando que cuando el Templo es destruido por Nabucodonosor, los tesoros habían sido puestos a salvo y cuando los israelitas, recuperan el Templo, de nuevo son puestos en su lugar…y allí seguirán hasta que en el año 70 d.C las legiones romanas de Tito, saquean y toman Jerusalén, comentando Flavio Josefo, …”entre la gran cantidad de despojos, los más notables eran lo que habían sido hallados en el Templo de Jerusalén, la mesa de oro, que pesaba varios talentos y el candelabro de oro…”

Siendo la Mesa de Salomón,  uno de los objetos saqueados, esta tuvo que llegar con Tito a Roma, y una vez allí depositada en el Templo de Júpiter Capitolino y posteriormente llevada a  los Palacios Imperiales. Los siglos siguen pasando y cuando Alarico, rey de los visigodos invade Italia,  Roma es saqueada, y la hija de Teodosio el Grande, Gala Placidia
será hecha prisionera y más tarde será desposada por Ataulfo, sucesor de Alarico en Narbona, en el Sur de Francia. 

Muerto Ataulfo, Gala será entregada a su hermano el general  Constancio. Estamos en una época muy movida de la Historia, que se denomina el interregnum visigodo, que es el puente entre  Carcassone-Ravena- Tolosa- Narbona- Barcelona-Toledo. Aquí es donde se complica la historia y mucho. 
Según algunas tradiciones, parte del tesoro fue enterrado con Amalarico  que enfermó de malaria, muriendo en Cosenza, al sur de Italia,   sus generales deciden ocultar su tumba en un lugar que nunca ha podido ser encontrado. Miles de esclavos trabajaron durante semanas para desviar el cauce del río Busento, donde en su lecho cavaron una profunda fosa, donde depositaron el cuerpo acompañado de un inmenso tesoro, acto seguido restauraron el cauce y los generales dieron muerte a todos los esclavos, para preservar el secreto. 

En la lucha de visigodos con los francos y su peregrinar hasta llegar a Toledo, nos comentan investigadores que el tesoro visigodo pudo ser guardado en la Rhedae, (Rennes le Chateau); o incluso en cierta iglesia de origen visigodo de Barcelona, en alguna cripta secreta. Pero lo más  sencillo y probable es que el tesoro sagrado,  llamado el “Tesoro Antiguo”, siguiera viajando con los visigodos hasta Toledo. 

Una vez que los visigodos llegan a Toledo, depositan dicho Tesoro, en la denominada Cueva de Hércules. Allí permanecerá hasta el año 711, fecha en que entran los musulmanes en la península. Uno de los motivos de conquistar Hispania, es precisamente conseguir el objeto más mágico de todos los tiempos, tal  trascendencia tiene para ellos que este episodio es narrado en numerosas crónicas árabes, desde Aben Habib en el siglo IX, Alcutiya  y Razi en el siglo X, Ahadith al-imâma en el XII o Aben Adhari en el XIII y en las Mil y Una Noches, podemos encontrar en las noches 271-273, como se habla de la Mesa, además del Espejo y  la Leyenda de la Casa de los Cerrojos, etc.
En la crónica de Ibn Habib,  se dice que la Mesa, fue encontrada en Toledo y llevada a Bagdad donde el Califa la rompió en varias piezas para aprovecharse de sus riquezas.

Otras tradiciones cuentan que los moros, la encontraron en una ciudad del interior de España, pero fueron incapaces de mover la enorme mole, así que la construyeron un templo para albergarla. A la ciudad la llamaron Medinat al Selim, la ciudad de Salomón, y esta ciudad no sería otra que Medinaceli, en Soria y seguramente que una persona con la que he cruzado mails, hace años y a quien aprecio de verdad, como es Ángel Almazán, nos podrá contar más de ese presunto periplo soriano.

Otros hablan de que la Mesa fue encontrada por Tarik, en Alcalá de Henares en las llamadas Cuevas de Zulema, cueva que según cuenta Fernando Ruiz de la Puerta, se parece a los Hipogeos toledanos que el tan bien conoce y que fue investigada por Fernando Arroyo, a quien conocí en mi periplo en Templespaña.

Algunos árabes, llegan  a decir que la Mesa no fue encontrada y que lo que hallaron los árabes no fue otra cosa que un mueble para depositar los Evangelios que cada rey visigodo iba enriqueciendo por tradición con joyas y piedras.

Ciertamente hay varios objetos que se confunden, como en el caso de las Tres Marias, se les ha dado erróneamente el mismo nombre. Uno es el Mar de Bronce que contenía el Shem Shemaforash,   otro es el Espejo realizado en oro con el que Salomón podía invocar y ver cualquier lugar y tiempo, y el mueble para sostener los Evangelios, que quizás ya sirviera en el Templo para sostén de la Toráh y que los reyes visigodos continuaron enriqueciendo, tal y como dicen los árabes, este mueble, era de maderas orientales y estaba lleno de piedras incrustadas.


Otros investigadores como Juan Eslava Galán, se hacen eco de que la Mesa, o al menos las claves del Shem Shemaforash (Nombre de Dios), llegaron hasta Jaén y una misteriosa logia la buscaría en Arjona: Arjona es un pequeño pueblo a unos  quince kilómetros de la autovía que une Madrid con Sevilla que se levanta, sobre un cerro. En la parte más alta del pueblo existió un santuario prehistórico que el cristianismo se apropió bajo la advocación de san Nicolás, el tradicional guardián de los tesoros en el esoterismo cristiano. En este santuario se refugió Rufinus, uno de los dos obispos visigodos que custodiaban el secreto de la Mesa de Salomón, tras la invasión musulmana del año 711.   Esta hipótesis es investigada a raíz de descubrirse en 1924 , el Tesoro de Torredonjimeno y en 1968, aparecer en la catedral, un manuscrito, con los buscadores de la Cava ( Cueva). Esta búsqueda se remontaría al siglo XVI, encabeza por el Obispo de Mondoñedo, Lugo y Jaén, Alonso Suárez de la Fuente del Sauce y en el siglo XIX por el canónigo Muñoz Garnica.

Y así llegamos a dos investigadores toledanos que por distintos caminos llegaron a conclusiones parecidas que no iguales, Ignacio Carmona, a quien conozco hace años, y que ha escrito un libro recientemente poniendo en el ojo de mira, uno de mis edificios favoritos de toda Castilla la Mancha, Santa María de Melque, sobre el que hice un trabajo para la UCLM, hace dos años. Y mi propia hipótesis, que en parte fue publicada hace años en un Monográfico de la España Mágica de la revista Más Allá, que se titulaba “¿Está el Grial en los Montes de Toledo?”, investigación que es citada en el libro Rex Deus, de Lorenzo Fernández y Josep Guijarro y en el libro que sobre el Grial, escribió Mariano Urresti.



Tanto Ignacio como yo, llegamos a la misma conclusión, los visigodos confiaban en volver a reconquistar la ciudad y con ella el Reino. Así que pudieron esconderla en algún cenobio cercano y la vía de escape tuvo que ser cruzando el Tajo, y  usando posteriormente las vías romanas, de ellas es muy importante la que unía la capital, con Ajofrin y a este con Mazarambroz, donde se encontraba la Presa de Guajaraz, la mayor presa construida por el Imperio Romano, en Europa; 
Ahí tenemos  los “baños de la Cava”, en la ribera del Tajo ( de nuevo tenemos la palabreja de marras que apareció en el 68 en Jaén) aunque la leyenda cuenta que es el baño, donde Rodrigo vio a Florinda la Cava, la hija del Conde don Julián a quien viola, y por cuyo hecho, Julián deja pasar a los moros por Ceuta, hacia Hispania. El paso secreto debía existir, pues en varios legajos de la catedral se cuenta, como cuando los judíos y moriscos de Toledo se sublevaban y se necesitaba ayuda, mandaban llamar a los ajofrineros, pueblo cercano, que a través del río por el pasaje del Barco y los pasadizos, llegaban a la mismísima Catedral.


Ajofrín, de nuevo vuelve a salir en mi investigación, ya que según cuentan las crónicas, la Mesa fue entregada en un lugar próximo a Toledo, en el denominado Castillo de Fihrias…pues bien, cuál fue mi sorpresa al descubrir que en un legajo mozárabe de compraventas de terrenos en Mazarambroz y Ajofrin, se nombran unas parcelas, junto al antiguo “castello de Fahras”. Y esto nos lleva a que en Ajofrin, existe una fortaleza de origen visigodo que comúnmente es llamada “Cárcel visigoda”. El objeto en cuestión que se entrega, parece ser que era el mueble, donde se aposentaban los Evangelios, por la descripción que de él se hace, y es aquel del que se dice que por su peso, se quiebran las patas de la mula que lo llevaba, y que fue entregado por el sobrino de Rodrigo. De la antigüedad de Ajofrin, habla, el homenaje de la villa en la conocida en la actualidad Fuente de San Ildefonso, con escultura de un romano, representando a la villa, que a escasos metros, tiene una terma romana escondida bajo una casita baja vieja a punto de derrumbarse y  que hasta la fecha que yo sepa no ha sido catalogada por ningún equipo arqueológico.  Además el nombre del pueblo, vendría de Aljofarin, tesoro o aljofar, perlas.  Y aunque fuera al Yafar... ya lo vincula a la nobleza árabe que gobernaba al Andalus.

La autovía de la época, al sur de Toledo, era la denominada Via Flaminia o Lata, cuyo recorrido es el siguiente:

"La primera salida tendrá lugar en el vado del puente de San Martín y sigue el camino de Mora hasta la Sisla. La segunda salida cruza un vado aguas arriba del puente de Alcántara continuando en dirección Sur hasta confluir con la anterior al SE del convento de la Sisla. El mismo trayecto se continúa por ToledoAjofrín con importantes restos romanos, pasando al Este de Sonseca por cañada de las Marinas y Camino de Ajofrín. Continúa por cañada de las Merinas y aldea de la Arísgotas pasando el puerto de Marjaliza al cruzar el río Algodor. Va a llegar al congesto de Guadalerzas pasando por las ruinas del castillo y en la venta de San Juan de Dios se desvía por el camino de Los Y ébenes a Fuente el Fresno, cruza los restos del acueducto de Puentes Secas, sigue el camino de las Carretas hasta la venta de la Serrana donde confluye con la Senda Galiana proveniente de Con suegra a Fuente el Fresno, atraviesa el río Guadiana y las ruinas de Calatrava la Vieja por camino de Miguelturra a Malagón, persistiendo el trazado en la topografía urbana y dirigiéndose hasta Poblachuela y Poblete e incluso Torrecilla donde existen trozos empedrados que cruzan el río Jabalón, yendo desde Puente Morena hasta Caracuel y siguiendo el camino de Villamayor a Caracuel al cruzar Villamayor de Calatrava por el camino de la Plata donde se pueden observar fragmentos de empedrado como la Viñuela, la Cañada y Camino de las Veredas." 

Tras mi boda, tuve la oportunidad de vivir durante tres años en Villamayor de Calatrava y conocer esa zona. Justo detrás de la bodega donde vivía, se encontraba el Cerro del Tesoro, a sus pies fue hallado hace unos años, una necrópolis visigoda, no muy lejos Caracuel ( castillo templario)
Y bueno en mi investigación llegué a la conclusión de que el Tesoro Antiguo, estaba en la Vega Baja, y sin duda por el ataque rápido de los moros, fue repartido  mandado esconder en la red de Monasterios más importantes de la época, los cuales estaban en lugares recónditos al sur y norte de Toledo, así parte del tesoro fue depositado en la comarca de la Sisla, conocida hoy como Montes de Toledo,  que abarca desde Montalbán a los Yébenes ( donde tenemos monasterios, en Sonseca, Arisgotas, Ajofrin, Guadamur, Melque, San Pablo de los Montes) No olvidemos que en  Guadamur ( 17 Km) donde se halló el Tesoro de Guarrazar  hay restos de un cenobio;  en el cenobio de Santa María de Melque,  el cenobio de San Pedro de Mata, el cenobio de San Pablo de los Montes,  del que la leyenda cuenta que la tierra se apiadó de las monjas y se tragó el convento pero se
podían oir la campanas de noche, y donde cada año se lleva de romería  a la Virgen de Gracia, desde Ajofrín. No cabe duda de que algunos restos del Cerro del Tesoro, podrían ser de otro Convento, y así hasta llegar al Santo Reino, utilizando las Calzadas.  Todo esto lo explicaré  con detalle en mi próximo libro, por cierto a la espera de editor, desde hace años.



Una vez recuperada la ciudad de Toledo, por Alfonso VI y construida la Catedral,  en el lugar que ocupaba la Mezquita Aljama, muchos de estos tesoros regresaron a la ciudad y fueron depositados en alguna cueva próxima a la Catedral.  Esto podría ser la causa de la reclamación constante de Israel, al Vaticano para que les sean devueltos los tesoros del pueblo Hebreo y que el Vaticano se resiste a entregar, porque hacerlo sería dar pie a la construcción del Templo y esto desestabilizaría la zona aún más de lo que ya está, pues implicaría derruir las Mezquitas. Sirva como dato anecdótico que desde hacía cientos de años, no se sabía la formula exacta de los aceites del templo, y hace unos años apareció una muestra que tras ser analizada, dio el resultado completo de la misma, y también hace unos años nació un novillo rojo, sin un solo pelo de otro color, cuyas cenizas se necesitan para su consagración. Dicen que estas son señales de que la hora del nuevo Templo, está próxima y para ello ha de devolvérsele, su ajuar y los objetos preciados es decir, el Arca, Menorah y Mar de Bronce.

Y bueno entre las cosas que explicaré en ese  futuro libro, están las claves que hacen pensar que el secreto de la Geometría Sagrada  que procedentes de Egipto llegó hasta Toledo, estuvieron en manos visigodas y que fueron esas claves dadas a conocer en el Camino Jacobeo originaron, el Arte Románico exportándose a Francia y no al revés, tal y como ya algunos Historiadores de Arte de Castilla y León, están afirmando.

La ciudad visigoda de Toledo, no es esa ciudad que vemos en lo alto de una peña, esa es  más bien: Tulaytula, la ciudad musulmana. La ciudad visigoda es la Vega Baja, ya que allí estuvo enclavado el Palacio, Basilica de los Concilios, etc.

Los restos artísticos que tenemos de tiempos visigodos, que nos han llegado como Melque, San Pedro de Mata, San Juan de Baños, Santa Comba de  Bande, etc., no son más que ermitas rurales o restos de cenobios. El Regnum Visigothorum, tuvo un arte heredado de Roma pues los visigodos para cuando llegaron a Hispania, llevaban ya demasiados años romanizados. Nuestra historia y sus obras de arte áulico, por desgracia menospreciadas por nuestros políticos que en el aparcelamiento de la Vega Baja, en pro de la urbanización del suelo, han apostado por supermercados y bloques de pisos, que por el estudio de nuestro pasado, dejando una mínima muestra para la investigación.  Tenemos el Baptisterio de los Arrianos , San Apollinare Nuovo, mandadas construir por Teodorico rey de los godos, para el culto arriano en Ravena. El reducto visigodo, que huye de los moros,  a las tierras del Norte,  llevará consigo claves de la geometría sagrada como se demuestra en edificios emblemáticos como Santa María del Naranco y otros edificios del prerrománico asturiano. Ahí podemos imaginar la grandeza de ese Palacio de Cristal del que hablan las leyendas árabes, o la famosa Basilica donde se celebraron los Concilios. La Vega Baja, terreno llano, donde está el Circo Romano, es el lugar donde se asentaron los visigodos que  crearon su pequeña  Bizancio , ya que allí por su topografía, es el escenario idóneo para las manifestaciones públicas de la monarquía y la Iglesia.  Junto al Palacio pronto surgiría un entramado urbano  complejo que hasta el s. IX, en que los gobernadores musulmanes se establecieron arriba definitivamente, irá creciendo y cuya destrucción, antes de ser estudiada, ha puesto de acuerdo a PP y PSOE, haciendo caso omiso a las protestas de ciudadanos concienciados con la importancia histórica , como Fray Ricardo o el periodista Justo López, envuelto en una cruzada por su defensa.  Y bueno incluso, en Santa María de Melque, esa pequeña ermita que durante años fue “mozárabe” con añadidos medievales seguramente de origen templario y sobre la que se extenderá Ignacio, dijo José Mª Balcells, Catedrático de Arte de la Universidad de Barcelona en los años 20: “…Santa María de Melque, no se puede definir, durante los años venideros, persistirá la polémica será objeto de discusiones.” Como Historiadora de Arte, decir que ese edificio, resto de un complejo monacal de gran importancia, fue realizado con la unidad métrica del paso romano, en una proporción que siguiendo a Vitrubio, crea una escala de 2-3-4-5. Siendo 2 bóveda, 3 ancho de nave y alto de imposta, 4- largo de nave en tres brazos y 5 largo de nave de los pies. El edificio tiene así una lectura  simbólica cristiana y otra esotérica, el 3 aludirá a la Trinidad, el cuatro a los Evangelistas, el 5 es el número de la salvación, y el 12, tiene el simbolismo de los Apóstoles, ya que como decía san Isidoro de Sevilla sobre el 12, debe estar construida la Iglesia, hasta ahí es la explicación magistral del Prof. Esteban Lorente. Pero en una lectura esotérica resumida y sobre la que me extenderé en otro lugar, se podría resumir así, el 4 alude al cuadrado, símbolo antiquísimo del universo creado, tierra y cielo, y  los hebreos hacían del Tetragrammaton el Nombre impronunciable de Dios. El tres es el triángulo, la delta luminosa de los masones, que lleva escrito, duración , luz y tinieblas. Es la unión del cielo y la tierra en la síntesis, el Tao; El cinco es la pentalfa mágica, el hombre centro del universo; el dos es la oposición, la unión de los contrarios que crea; 12 es el número de las divisiones espaciotemporales, es el producto de los cuatro puntos cardinales por los tres planos del mundo. Divide el cielo en doce sectores, o signos zodiacales,  y el tiempo se divide en doce meses. Y ese doce multiplicado por cinco, da como resultado los ciclos de 60 años del sol y la luna. Es decir, el doce simboliza el universo en su desarrollo cíclico espacio-temporal. Si sumamos, 2,3,4,5,12, que forman la eurythmia  musical de Melque,  tal y como la desglosa el Prof. Esteban Lorente, obtendremos el 8; el número del equilibrio cósmico, es el equilibrio central, la Justicia  La Mesa de Salomón es geometría, pura proporción y relación espacial de la que se deduce una formulación sonora, una palabra mágica, la música de las esferas platónica, el Nombre Secreto de Dios, la palabra impronunciable tan sólo conocida por el sumo sacerdote,  el Baal Shem o Maestro del Nombre. Una vez al año, el sumo sacerdote de Israel, protegido por el pectoral de las doce piedras,  ( pectoral que según documentos de la Catedral de Toledo, muy seguramente  fue hallado  por los monjes agustinos que se refugiaron, en el antiguo Monasterio de San Pablo de los Montes, y al que se suma en el Catalógo de Reliquias, la Vara de Aaron, reliquia que sólo podía estar en el interior del Arca de la Alianza )penetraba en el sancta sanctorum del Templo para pronunciar ese nombre en voz baja sobre el Arca del Alianza. De este modo actualizaba la alianza entre Dios y la Humanidad y renovaba la creación para que el mundo continuara existiendo.

Al construir la mesa, Salomón se aseguró la transmisión del Nombre Secreto. Por lo demás cada Baal Shem, instruía al discípulo que había de sucederle en el misterio para que la tradición no se perdiera en caso de muerte repentina. Por lo tanto, los poseedores del secreto eran siempre dos, aunque solamente uno compareciera en presencia del Santísimo para la renovación de la Alianza.
 Creo que a buen entendedor, pocas palabras bastan. Pues algunos ha achacado a ese Espejo de Salomón, famoso por el Juicio legendario de las dos mujeres , la facultad de ver más allá del espacio y del tiempo.

Por cierto, dije al principio que los templarios saldrían más veces en esta historia… y es que, curiosamente en todos los enclaves que hemos citado como posibles lugares por los que pasó la Mesa, son todos enclaves donde ellos tuvieron posesiones. Medinaceli, Alcalá de Henares, Castillo de Torija en Guadalajara, Toledo, Montes de Toledo (Melque, San Pedro de Mata, Ajofrín,  Yébenes, Montalbán), Jáen y su Santo Reino, Rennes le Chateau,  Narbona, Barcelona, Carcassone, Ravena.. Sin duda ellos seguían el rastro de ese tesoro.

En fin, que os dejo con este emotivo resumen que Fray Ricardo, amigo del investigador Fernando Ruiz de la Puerta, Prof. de Matemáticas de la UCLM,  que tuve el gusto de tener como compañero junto a Luis Rodríguez Bausa, en mi periplo en la empresa Entorno Toledo, donde durante más de un año, fui la encargada de la Ruta de los Templarios en Toledo, eminente investigador,  que durante décadas ha profundizado en los misterios de  las cuevas de la provincia y la Mesa, y en las descripciones que sobre ella se hicieron en múltiples legajos árabes, transcribe en su libro, sobre la Magia en Toledo.

Fray Ricardo de la Vorágine, franciscano toledano, cuenta en un artículo del 16 de diciembre del 2006, en la Tribuna de Toledo :  “El grueso del Tesoro debía estar compuesto por parte del botín obtenido por Tito en el año 70 d.c que pasó posteriormente a poder de Alarico I, cuando este atacó Roma en el 410, lo que es corroborado por San Isidoro. El tesoro regio toledano disfrutó de una fama legendaria desde épocas tempranas por la magnitud alcanzada ya que a los objetos procedentes del Templo de Jerusalén, que habían formado parte del botín de Tito, se le fueron uniendo poco a poco otras riquezas obtenidas por los visigodos en sus migraciones por el Imperio romano, como por ejemplo el tomado ya en el siglo VI, a los suevos en Galicia (…) por eso en la Vega Baja, puede no sólo estar la famosa Mesa de Salomón, sino los mismísimos Vasos de Salomón, la Menora del Templo, así como los numerosos utensilios de oro tantas veces repetidas en manuscritos iluminados de los judíos de la Edad Media española. Este tesoro regio en adelante “MI tesoro”, el tesorito de este Gollum, como dirían en Toledo, o mejor aún, las alhajas de mi tesoro, fueron trasladadas por Teodorico II dc, desde Carcasona a Ravena al ser amenazada su integridad por el ataque de los francos, cuyo objetivo era apoderarse de él. Procopio de Cesárea señala que en este tesoro se encontraba entre otros objetos procedentes del Templo de Jerusalén, “un maravilloso mueble de Salomón”, al morir Teodorico II en el 526, el poder unificado bajo su mando vuelve a dividirse entre visigodos y ostrogodos quedando los primeros a cargo de su nieto Amalarico y el tesoro bajo su custodia en Barcelona. Después de la muerte de Amalarico, el tesoro acabó en Toledo, pues acompañaba a los reyes visigóticos y con la capitalidad del Reino visigodo plenamente en Toledo y en su Vega Baja, el sitio del Tesoro solo puede ser el de la Oficina Palatina en circunstancias normales y en tiempos de guerra en una cripta disimulada bajo en altar mayor en la misma basílica de Santa Leocadia siempre en la Vega Baja y no en otro lugar. Ahí está el verdadero gordo de la lotería para Toledo y solo Fray Ricardo tiene todas las papeletas… aunque sí sólo toca el reintegro, porque la Historia y la Arqueología son muy caprichosas que le toque al menos la Mesa de Salomón.”

CRONOLOGÍA:
Circa 950 a. C.: Salomón la construye y la deposita en el Templo de Jerusalén.
587 a. C.: Nabucodonosor II toma Jerusalén y traslada los tesoros del Templo a Babilonia.
circa 540 a. C.: Ciro permite el regreso a Jerusalén.
70: Tito toma Jerusalén y la traslada a Roma con el resto del botín.
410: Alarico I saquea Roma y se apodera del botín de Tito, trasladándolo a Carcasona.
507: Tras la derrota a manos de los francos, Teodorico lleva el tesoro a Rávena.
526: Amalarico reclama el tesoro a Teodorico y lo traslada a Barcelona y posteriormente a Toledo.

BIBLIOGRAFIA:
GUIA TEMPLARIA SORIANA Y EL ENIGMA DEL RIO LOBOS, ANGEL ALMAZAN
LOS CODICES TEMPLARIOS DEL RIO LOBOS, ANGEL ALMAZÁN
EL ESPEJO DE SALOMÓN: LEON ARSENAL
DICCIONARIO DE SIMBOLOS, JEAN CHEVALIER
LOS TEMPLARIOS Y LA MESA DE SALOMÓN, JUAN ESLAVA GALÁN
¿ESTÁ EL SANTO GRIAL EN LOS MONTES DE TOLEDO?, MERCEDES YZQUIERDO MUÑOZ- MONOGRAFICO DE LA ESPAÑA MÁGICA DE LA REVISTA MÁS ALLÁ.
HISTORIA DE LA MAGIA EN TOLEDO: FERNANDO RUIZ DE LA PUERTA
LA CUEVA DE HÉRCULES Y EL PALACIO ENCANTADO, FERNANDO RUIZ DE LA PUERTA
LA LÁPIDA TEMPLARIA: NICHOLAS WILCOX 
Etc., etc., etc.…                                                          

sábado, 11 de febrero de 2017

Yo soy Bab al Mardum...



Este es un articulo que me encargaron para una revista que vería la luz en el año gastronómico. Al final dicha revista quedó en un sueño. Pero se convirtió en la introducción de mi libro sobre el Toledo Islamico que espero que pronto vea la luz.

YO SOY…LA MEZQUITA DEL CRISTO DE LA LUZ


 MERCEDES YZQUIERDO (Copyright, 2016)


Soy la Mezquita del Cristo de la Luz, o de Bab-al-Mardum. Salam  aleikum, forasteros, ahlan wa sahlan, ¡Sed bienvenidos a Toledo!


¿Sabéis que salvo las tierras del norte, España fue musulmana...? Pues precisamente en  aquellas tierras llamadas al-Andalus, Toledo rivalizó con Córdoba y Sevilla, apenas pasado un siglo de la invasión. Un poeta cantó: «Toledo está por encima de cuanto se dice de ella. Dios la ha adornado como a una novia, ciñendo en su cintura con un río parejo a la Vía Láctea y coronado su cabeza, con ramas como estrellas». Aquel Toledo musulmán, estuvo lleno de vergeles, en los que se recolectaban almendras y granadas. No lejos del puente de Alcántara, se situaba la famosa almunia, donde se alzó un pabellón que dejaba sin habla a sus visitantes, que fue conocido como «El salón de la Noria». Era una vasta extensión de agua en cuyo centro se alzaba un pabellón enorme de cristal, que sólo el soberano podía alcanzar con su barca. Al- Mamum, estaba orgulloso de aquella obra única en al-Andalus. Cuentan las crónicas árabes, que estaba hecho de cristales multicolores, y las juntas que los unían eran de oro puro. Según todos los árabes, era lo más bello de al-Andalus.


Traspasar la Puerta de Bab-al-Mardum, te lleva hasta mí y al corazón de la medina mejor conservada en Europa. Tulaytula (Toledo), es la única ciudad europea que tiene el honor de haber sido incluida en las Mil y Una Noches, junto a Bagdad, Basora, Damasco, Isfashan.... 


Y es que, aunque los árabes establecieron en Córdoba su nueva capital, hecho que, aunque restó importancia a Toledo, no la hizo perder su identidad, ya que siguió siendo la «Madīnat- al-Mulūk”» مدينة الملوك (Ciudad de los Reyes), que correspondía a la antigua denominación Urbs Regia.



 En cuanto a mí, humilde mezquita, diría que yo soy Basmala, hecha piedra y ladrillo. Y por eso el Sello de Alah, me protegió de guerras, rebeliones, sediciones, terremotos (como el de Lisboa de 1755), incendios, la Guerra de la Independencia, o la Guerra Civil Española; He sido testigo de las lágrimas, risas, y victorias de España; de las aventuras y desventuras de un califato, un reino de Taifas, otro cristiano y hasta de un Imperio. 

Sí  amigos, he visto pasar más de mil años de la Historia de España, desde este rincón del Barrio de la Santa Cruz, al norte de la medina andalusí. Este barrio dentro de la medina fue antaño, el de la clase más alta de la ciudad.  Esto era debido a que Bab al Mardum, era el acceso principal a la ciudad, como atestigua la calzada aparecida junto a mí, en la última campaña arqueológica.


Mi construcción tiene un papel simbólico muy importante, mi forma cubica al estar situada frente a una de las vías accesos principales a la ciudad y una de sus puertas, ejerce el papel de guardiana de la ciudad. Interpreto el mismo papel que el Templo de Jano, de forma cúbica en Roma. Cuyas puertas se cerraban en tiempos de paz.  La Puerta de Bab al Mardum y yo, conformamos un todo indisoluble. Y es que la puerta de una ciudad, así como el capítulo de un libro, son conocidos en el Islam, como bâb, y son el fin o el comienzo de un viaje.  Un viaje no sólo físico sino espiritual, de ahí que viajeros y puertas sean protegidos con talismanes como la Mano de Fátima u oratorios. En las madrasas sufís, se dice que cuando el hombre abre la puerta de su corazón, incrementa su visión. Y esto se denomina Mardum-i-dida-faza.



Sabed que  en mi construcción se utilizaron materiales vulgares, piedra granítica, ladrillo y aparejo de cajas de mampostería con encintados de ladrillo. Si observáis mi fachada podréis ver un texto realizado con ladrillos sometidos a una cocción oxidante. Este tipo de cocción les dio una particular tonalidad rojiza. Después de cocidos, los ladrillos fueron recortados para reproducir los caracteres de las letras. Esta sencilla inscripción, me convierte en una mezquita única en el mundo. No existe otra mezquita que tenga semejante epigrafía hecha a ladrillo en sus muros.  Dice el texto que  comienza con la Basmala, «En el Nombre de Alláh, el Clemente, el Misericordioso. Se hizo levantar esta mezquita Ahmad Ibn Hadidi, de su peculio, solicitando la recompensa ultraterrena de Alláh por ello. Y se terminó, con el auxilio de Alláh, bajo la dirección de Musa Ibn Aly, el arquitecto y de Saada, concluyéndose en Al Moharram del año noventa y trescientos ». Es decir, fui construida hacia el año 999, aunque  investigadores, como  Basilio Pavón, tienen  la hipótesis de que soy una mezquita emiral, en la que en el año 999, se ejecuta una importante reforma. Y un análisis de carbono 14 efectuado recientemente parece ser que da la razón a esta hipótesis de la existencia de una mezquita anterior, descartándose la existencia de un edificio visigodo en este lugar.


Cuenta una leyenda que en el año 1085, Alfonso VI pacta la entrega de la ciudad, con Al-Kadir, nieto de Al Mamum quien le acogió como exiliado en el enfrentamiento con su hermano Sancho. Su caballo se negó a avanzar, arrodillándose finalmente en el medio de la calle. Fue entonces cuando el rey distinguió una fuerte luz que salía de un muro del edificio. Era la imagen ocultada de un Cristo, cuya lámpara había permanecido encendida desde la entrada de los musulmanes a Toledo, allá por el año 711. El sitio exacto en que se arrodilló el caballo, es esa piedra blanca que ves en la calle. Pero lo cierto es que el nivel de la calle  medieval, está un metro por debajo de la actual. Y como os he dicho aquí no hubo templo visigodo donde poder ocultar un Cristo. Sin embargo ese «milagro», me convirtió en un importante centro de culto en Toledo.

Los años fueron pasando y ya en el año 1187, el arzobispo de Toledo, Gonzalo Pérez, me entregó a los Hospitalarios que me consagraron como iglesia bajo la advocación de la Santa Cruz. Resulta magistral la unión e integración que hizo esta Orden Militar, entre la mezquita y el ábside cristiano que añadieron para convertirme en Iglesia. Ya en el siglo XII, se crea un cementerio en mi exterior, que, en el siglo XV, se amplía en mi interior. Entonces yo era una parroquia muy importante.



Las pinturas de mi  interior pertenecen al siglo XIII, y guardan paralelismo con las que se conservan en San Román. Podéis contemplar un Maiestas Domini, del que se conserva el pantocrátor y el tetramorfo, así como diferentes santos, e incluso una  cenefa con inscripción árabe que hace referencia a Aláh, realizada por mudéjares (musulmanes en tierras cristianas).



 Formalmente soy un pequeño oratorio de unos 8 metros de lado que en el interior se divide por medio de cuatro columnas en nueve tramos, que forman una planta de cruz griega inscrita en un cuadrado. Cada uno de estos 9 tramos se cubrió con una cúpula diferente de arcos cruzados, elevándose la central a mayor altura, a modo de linterna. Los fustes y capiteles son materiales reutilizados de época visigoda de otro edificio.



En mis muros externos, podéis observar la superposición de arcos enjarjados o el dovelado bicromo en blanco y rojo, y otros detalles que os recordarán a la mezquita  de Córdoba, así  como la planta.  Se dice de mí, no sin razón que soy una versión reducida de la Mezquita de Córdoba. Aunque nuestra tipología, nació en la región de Khorasan, con la Mezquita de Masjid-i.Tarikh en Balkh.



 Simbólicamente mis referencias son la octada, la eneada  y el cuadrado. En la tradición islámica son cien los nombres de Dios pero sólo 99 [1]se pueden conocer y pronunciar. Dentro de los 99 Hermosos Nombres de Alláh, «El Compasivo» es el más alto pronunciable. A través del ciclo de la respiración, el Compasivo respira y crea, manifiesta para disolver y renovar periódicamente el universo. La contracción y la expansión del cuadrado dan un ciclo completo de la Respiración del Compasivo  que da pie a mis diseños  geométricos islámicos. Es un modelo cosmológico que simboliza el ínter juego de las polaridades que manifiestan la forma. La octada y su representación a través de una red fractal, tiene su eco en mis cúpulas. Las variantes de la estrella de ocho puntas: en el esoterismo islámico, hacen referencia a los 4 profetas principales, y a los 4 ángeles mayores que sujetan el Trono de Dios. Y ahí tenemos que al exterior mi alzado es un cubo, que se vincula al simbolismo del Trono de Dios, el centro y la estabilidad. Sin olvidar su relación con el cubo de la Kaaba


En mi se conjuga la simbología mazdeista y budista procedente de Khorasan, pasada por el tamiz de las construcciones Omeyas que tenían una fuerte influencia bizantina. Si sumas a esto los conocimientos de las madrasas sufís andalusíes y  la influencia  visigoda e hispanorromana. El resultado me convierte en un verdadero anafe de alquimista, de conocimientos y culturas, donde parí el mudéjar toledano, del que me convertí en modelo. Pero al igual que la ciudad, entré en declive. De parroquia, pasé a ermita de barrio. Capas y capas de cal, y  casuchas, taparon mis muros y mi interior que se transformó en un lugar tétrico y oscuro. Hasta que en el S. XIX, la casualidad de una reforma, me devolvió la importancia que merecía. Los hombres me convirtieron en Monumento Nacional en el año 1900 y hasta el año 2010, no cesaron de curar las heridas del tiempo y el olvido. Ya  nadie pronuncia plegarias dentro de mis muros, ni recuerdan los símbolos y claves de mi geometría sagrada.
 


 Yo soy…Bab-al-Mardum, Mardum-i-dida-faza...un secreto que sólo puede ver el ojo del corazón.  Parecen susurrar mis ladrillos, sellados con la Basmala con la que los Maestros al-Banna, me bendijeron.